La catástrofe capitalista sigue agudizándose en todas partes, alcanzando cotas cada vez más incompatibles con la vida en el planeta. Guerra generalizada a lo largo del mundo, hambruna masiva, intensificación de la explotación, cascada ininterrumpida de suicidios, cosificación de toda relación social, violencia entre y contra proletarios (violencia sexista, violencia racista, violencia contra niños y viejos...), cárceles atiborradas, destrucción de la Tierra, alimentación cada vez más tóxica, destrucción de la salud, etc. El antagonismo entre el capitalismo y la vida nunca fue tan devastador. Tampoco hubo nunca una desproporción tan grande entre la imperiosa necesidad de una revolución social y la poca tentativa de asumirla.
 

El único sujeto capaz de dar solución a los problemas de hoy mediante una transformación radical de la sociedad, el proletariado, se muestra incapaz de acabar con toda esa catástrofe. Pese a lo que padece y vive en sus carnes, pese a que una y otra vez se rebela contra las condiciones de vida que sufre, provocando estallidos sociales que hacen tambalear la paz social en tal o cual lugar, como los que recientemente vivimos en Irán o Nicaragua, existen toda una serie de factores que impiden a ese sujeto afirmarse como fuerza internacional para imponer su solución revolucionaria ante los grandes problemas que hoy padecemos.
 

Décadas de contrarrevolución y paz social han descuartizado al proletariado, potenciando los procesos y mecanismos de reproducción capitalista que velan la existencia misma de las clases sociales (sobre todo la del proletariado), desmembrando así la crítica unitaria desarrollada históricamente por esta clase social. La misma totalidad capitalista sobre la que se despliega la realidad que vivimos aparece fragmentada por una serie de ideologías que parcializan cada problema que este sistema genera, buscando una solución particular a cada uno de ellos. Como consecuencia, se alzan movimientos específicos que abordan esos problemas parciales y tratan de resolverlos. Pero no sólo no hay ninguna solución posible a cada problema tomado por separado, sino que además esa fragmentación altera al mismo tiempo el contenido real de esos problemas. Se constituye así la ideología de la opresión del hombre sobre la mujer, la opresión de la raza blanca sobre las demás razas, la destrucción de la naturaleza por el ser humano..., codificando la realidad bajo esos parámetros ideológicos. Al luchar a través de una categoría parcial, los distintos movimientos se sitúan en el plano de grupos específicos que compiten entre sí por un mayor reconocimiento de derechos por parte del Estado. La competencia entre mercancías se expresa políticamente como la competencia entre identidades separadas, todo en beneficio de las políticas “transversales” del valor y su gestión estatal. Se desplaza así la crítica unitaria del capitalismo, crítica que contiene en su seno la denuncia de cada aspecto, no como parcialidad, sino como expresión de una totalidad que determina cada parte y cuestiona el orden social que reproduce todos esos problemas.
 

El desarrollo de esta sociedad va íntimamente ligado al desarrollo del individuo aislado. La sociedad mercantil generalizada excluye y disuelve toda comunidad que no sea la comunidad del dinero y desarrolla todo lo que potencia el aislamiento social. Todo lo que une lo une en tanto que separado, esa es la esencia de este mundo, y su modo de vida, la democracia. El efecto que esta realidad provoca en la comunidad humana, destruyendo su ser social, atomizándola en individuos aislados con intereses contrapuestos, es cada vez más terrible. El ciudadano es hoy el ejemplo luminoso de cómo el desarrollo mercantil y el individuo aislado se desarrollan de forma paralela. Este desarrollo no sólo niega brutalmente la comunidad humana, sino que plantea grandes obstáculos a la lucha contra el capitalismo, pues la afirmación de ese individuo va en dirección opuesta al desarrollo y la organización de la única comunidad que se contrapone al capital, la comunidad de lucha, que parte de un ser colectivo, de una clase social revolucionaria, el proletariado.
 

En este contexto el proletariado tiene enormes dificultades para actuar y reconocerse como clase. Su mismo ser, así como su rico proceso histórico de lucha y su programa, aparece totalmente negado en la historia, ya sea por deformación u ocultación de esa realidad histórica. La misma dinámica del capital y sus fuerzas ideológicas proyectan una actividad social en la que nuestra clase es negada como sujeto, reducido a lo que es en el proceso de  producción y reproducción del capital, y a lo que se pretende que sea eternamente: simple objeto del capital; simple mercancía fuerza de trabajo, que puede usarse o desecharse según las necesidades de la producción; simple espectador del acaecer social.
 

Precisamente esta realidad conlleva que los mismos proletarios se crean cualquier cosa menos proletarios. A alguno le hacen creer que no es proletario porque es empleado, el otro cree que no lo es porque está desocupado, el de más allá se siente campesino en oposición al obrero, otro se cree comerciante porque es vendedor ambulante, muchos otros se sienten demasiado niños o demasiado viejos para ser proletarios, habrá también quien por ser mujer se sienta menos concernida por la cuestión de su clase o quien sienta la opresión racial como más determinante que la de clase, y en vez de sentirse proletario negro, proletario latino o proletario amarillo, se siente negro, latino o amarillo... y para quienes superen estas formas más elementales de negación inmediata de la realidad de proletario, habrá otras formas más político-ideológicas de esa misma negación como el sentirse “antiimperialista”, “antineoliberal”, “palestino”, “judío”, “cubano”, “latino”, “de izquierdas”, “francés”, “yanqui”, “aymara”, “kurdo”, “croata”, “zapatista”, “obrero de un país rico”, “feminista”, “antirracista”, etc.
 

Estas concepciones identitarias se presentan como fuerzas socialdemócratas que se contraponen al proceso de constitución del proletariado en clase para negar la catástrofe de este mundo. La perspectiva de clase se diluye así en una maraña de identidades y comunidades ficticias que viven subsumidas en la comunidad del dinero.
 

Al mismo tiempo, el politicismo sigue siendo una de las ideologías esenciales contra nuestra clase. Reduce la cuestión de la transformación social a ocupar el Estado, sea por vía electoral, sea por la violencia, para implantar una serie de medidas que “cuestionarían la sociedad capitalista” y plantearían una “alternativa real e inmediata”. Pero el Estado no es un órgano neutro que puede ser usado según la voluntad de tal o cual dirigente o partido, es la organización en fuerza de la sociedad actual, la del capital, y sea quien sea el que tome posesión de ese Estado está determinado a actuar en el marco capitalista. Lejos de dirigir el Estado, son dirigidos por él. De ahí que todas las medidas politicistas no sean más que formas diferentes de desarrollo del capital que no cuestionan ninguna de las bases de esta sociedad ni plantean ningún tipo de alternativa real. Véase Cuba, Venezuela o el actual proceso independentista en Cataluña.
 

El gestionismo se postula como alternativa al politicismo; sin embargo, no es más que su réplica en el terreno productivo. Si el politicismo reduce todo a la esfera política, el gestionismo hace lo mismo en la esfera productiva, tratando de cambiar el mundo sin destruir el poder, defendiendo que los productores tomen los medios de producción, tal como existen, para hacerlos funcionar sin patronos, sin burgueses. Pero esta “alternativa” mantiene intacta la base social del capitalismo, pues bajo ella se siguen desarrollando las unidades autónomas de producción mercantil, el intercambio, el dinero (o «bonos de tiempo», «bonos de trabajo»), es decir, el capital, la explotación y todas las categorías fundamentales de esta sociedad. Considerar que la explotación y la opresión capitalistas emanan del burgués individual es no comprender que el burgués es un funcionario del capital, que el capital, en cuanto «sujeto automático», es el que dirige la producción. Las experiencias de Argentina a principios del siglo XXI con las fábricas «recuperadas», u otras más actuales como Rojava y sus cooperativas, nos enseñan cómo el gestionismo es capaz de liquidar nuestras luchas y dar nuevos bríos a la economía capitalista. Tanto el gestionismo como el politicismo dejan intacta la relación social capitalista que hay que destruir.
 

Por supuesto, para el mantenimiento de esta sociedad es también esencial hacer creer que todos los que sufrimos las terribles condiciones de vida actuales tenemos un mal menor que defender. Siempre hay algo peor a lo que mirar y que justifique la sumisión a la sociedad actual, el apoyo más o menos crítico a representantes del capital, o la renuncia a la lucha por cualquier migaja. Al que vive en la asfixiante paz social capitalista se le enseña el terror de la guerra; al que se deja la vida en el trabajo para echarse algo a la boca se le muestra al desocupado sin recursos presto a reventar de hambre; al que quiere actuar fuera y en contra del juego político sindical se le exaltan “otras formas de hacer política”, la “infalibilidad” de la “democracia directa”; al que cuestiona a la izquierda le muestran lo mala que es la derecha; a otro le dicen que la democracia es mejor que la dictadura; al que lucha se le incita a abandonar la lucha tras recibir cualquier migaja... Se oculta así que todo forma parte de lo mismo, que son momentos de una misma existencia subsumida al trabajo asalariado, al dinero, al valor.
 

Allí donde los proletarios se rebelan, se alzan contra el infierno en el que viven, como las luchas desarrolladas recientemente en Nicaragua o en Irán, el capital mundial busca negar la perspectiva revolucionaria e imponer el horizonte capitalista en sus múltiples variantes. Tratan de encuadrar las luchas y transformarlas en luchas contra tal o cual gobierno, contra tal o cual dictador, contra tal o cual medida o gestión, tratan de transformar las revueltas de nuestra clase en guerra entre proyectos burgueses, de negar todo cuestionamiento a este sistema y fagocitar así todo lo que se le contrapone. El súmmum de esta repolarización es la guerra imperialista donde la lucha del proletariado es conducida a una lucha entre fracciones burguesas, tal y como lo sufrimos actualmente en Siria, así como en otros países en las últimas décadas.
 

Estos factores y límites de las luchas actuales, que implican que todas las luchas acaben canalizadas, liquidadas o revitalizando al capital, extienden la creencia de la imposibilidad de una revolución social. Esta creencia se convierte en una fuerza material para la conservación de este mundo, conduciendo a muchos de los que luchan a desentenderse de lo que exige un proceso revolucionario internacional para sumergirse en una dinámica posibilista y localista sin ninguna perspectiva, lo que quiebra la unidad de las luchas inmediatas de nuestra clase (lucha contra las medidas de austeridad, contra los desahucios, contra la represión, expropiaciones...) de la lucha histórica por la revolución.
Es cierto que las condiciones de vida del proletariado le llevan una y otra vez a superar estos obstáculos y a afirmarse como clase, contraponiéndose violentamente a la sociedad actual, pese a todas las debilidades que lastramos. Sin embargo, apenas se supera el marco local, sólo excepcionalmente se asume uno regional. El resto del proletariado mundial no se siente concernido por esas luchas, no asume la pelea que en tal o cual lugar desarrolla su clase como su propia pelea. Así se desarrollan infinidad de luchas en un completo aislamiento que finalmente son repolarizadas y/o aplastadas por el capital mundial (Siria, Brasil, Mapuches...). Esta cuestión nos recuerda constantemente que nuestra clase no puede generar una perspectiva revolucionaria más que asumiendo su lucha en un plano histórico-universal. El internacionalismo proletario no es una bonita consigna del pasado, sino el terreno mismo sobre el que se despliega la lucha revolucionaria.
Pese a todas estas dificultades, pese a todas estas fuerzas y elementos que actúan contra la constitución del proletariado en fuerza revolucionaria, no hay ninguna otra perspectiva, no hay otra salida a la catástrofe capitalista que no sea la revolución social. No tenemos dudas de que la catástrofe capitalista seguirá avanzando y haciendo cada vez más imposible la vida en el planeta. Tampoco tenemos dudas de que las luchas de nuestra clase seguirán reproduciéndose aquí y allá. Sin embargo, lo fundamental no es percibir esta evidencia, sino asumir y estructurar esas luchas como una misma lucha internacional por abatir el capitalismo, utilizar la experiencia histórica acumulada para superar nuestros propios límites y debilidades, así como denunciar todo lo que impide la acción internacional e internacionalista contra el capital y el Estado. Esa es la única vía real para defender las necesidades humanas frente a las del capital. Las reformas, las ilusiones y esperanzas que justifican el rechazo a la revolución, no son más que fuerzas de conservación del mundo actual. No tenemos otro camino para salir de esta fosa que romper y denunciar esos mecanismos de defensa del capitalismo que obstaculizan la organización de nuestra comunidad de lucha. Organizarnos juntos --fuera y contra de todas las estructuras del Estado-- en la lucha contra este sistema de muerte, en la defensa de las necesidades humanas frente a las del capital, en la afirmación de la humanidad frente a la cosificación capitalista. Todo lo demás es caminar hacia el abismo al que nos conduce esta sociedad.
 

La afirmación del ser humano frente a la deshumanización absoluta que contiene la condición proletaria, esa es la esencia de la constitución del proletariado en clase para negar las clases sociales, el Estado y el capital.
 

¡Organicemos internacionalmente la lucha de nuestra clase, contra la catástrofe mundial del capitalismo, contra toda la sociedad de clases! 

Proletarios Internacionalistas
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Quema de cajero automático en solidaridad con la compañera anarquista condenada en Alemania por expropiar un banco




Extraído de https://contramadriz.espivblogs.net/2018/04/11/quema-de-cajero-automatico-en-solidaridad-con-la-companera-anarquista-condenada-en-alemania-por-expropiar-un-banco/


El 13 de abril se cumplen dos años de la detención de la compañera anarquista Lisa, en un operativo policial coordinado por los mossos d’esquadra y la policía alemana. La compañera lleva presa desde entonces en distintos presidios españoles y alemanes (lugar donde se encuentra ahora). Recientemente la compañera fue condenada por un tribunal alemán a 7 años de prisión, acusada de expropiar una surcursal bancaria en Aachen (Alemania).
La madrugada del 11 de abril se incendió un cajero automático de Bankia en vallekas (Madrid), en la calle Carlos Martín Álvarez y se realizaron pintadas en solidaridad con la compañera.
El ataque se justifica por si solo: los bancos son uno de los principales motores de la sociedad del Estado y el capitalismo. Las inversiones en cárceles, centros de menores o industrias de armas; otorgar crédito a empresas y estados; desahuciar y especular con la vivienda, complicidad con los procesos gentrificadores entre otras muchas resposabilidades en los engranajes del capitalismo, dan buena prueba de ello…. El sistema bancario en todo su entramado siempre ha sido uno de los máximos enemigo de lxs explotadxs, y por ende, de lxs anarquistas, como así se ejemplariza en las expropiaciones y sabotajes que han acompañado a la lucha anarquista siempre a lo largo de su historia.
Frente al sumiso panorama izquierdista (que alcanza a los entornos libertarios) que se suma acríticamente a la protesta controlada, cívica y ciudadana, se clama por la libertad de sucios policías y políticos en plena catarsis del nacionalismo ciudadanista y otrxs tantxs nadan en la autocomplaciencia de la victimización en las redes sociales, muchxs no renunciamos al ataque.
Sirva esta pequeña muestra de solidaridad como una expresión de cariño y aliento para Lisa y para el resto de compañeros y compañeras anarquistas represaliados por el Estado, en Italia, Grecia, Francia, Alemania, Turquía, Chile, México, Rusia y en todo el mundo.
¡Solidaridad es ataque!
¡Fuerza para Lisa!
¡Viva la anarquía!

Anarquistas


Nota de ContraMadriz: recibimos por correo electrónico la siguiente adjudicación de la quema de un cajero automático en Madrid, en solidaridad con la anarquista presa en Alemania, Lisa. Para más información sobre el caso de la compañera, podéis descargaros de aquí y aquí dos publicaciones que desarrollan el caso de las expropaciones bancarias en Acheen y todo el contexto que rodeó al golpe represivo: el valor de la expropiación como arma de lucha anarquista, la colaboración trasnacional entre cuerpos represivos, la tecnología y la técnica al servicio del Poder al emplear la Fiscalía el ADN como prueba contra la compañera… Del mismo modo, podéis encontrar diversa información actualizada en la página web de Solidaritat Rebel o Indymedia Barcelona. En el último enlace, podéis encontrar la convoctoria de manifestación en Barcelona en solidaridad con la compañera.



[recibimos y publicamos]







Desde el viernes 30 de marzo las fuerzas de ocupación de Israel han asesinado a 16 jóvenes palestinos y herido a más de 1400, algunos de extrema gravedad, usando artillería, francotiradores y hasta aviones.

Reprimieron criminalmente lo que se conoce como la Gran Marcha del Retorno que es una manifestación pacífica del pueblo palestino, en la Franja de Gaza, exigiendo la implementación del párrafo 11 de la resolución 194 de la ONU que resuelve el derecho al retorno de todos aquellos refugiados que deseen regresar a sus hogares, así lo hagan lo antes posible. Durante seis semanas hasta el Día de la Nakba (Catástrofe ), la fecha de la ocupación israelí en 1948, están programadas numerosas marchas para el retorno de los refugiados palestinos

El viernes 30 las fuerzas militares sionistas atacaron y dispararon a mansalva contra miles de palestinos que marchaban con sus familias.

Todas las ciudades de Cisjordania, en el este de la Palestina ocupada, y la Franja de Gaza están llevando a cabo una huelga general para denunciar la tiranía del régimen israelí que recurrió al uso de fuerza para reprimir brutalmente la pacífica Marcha del Retorno en Gaza.

El Centro de Información Palestina ha informado que el sábado 31 están paralizadas todas las actividades cotidianas en la zona: no hay tránsito de coches en las calles y los centros educativos, las universidades y las tiendas están cerrados. Activistas pro derechos humanos han convocado una marcha para el mediodía en la ciudad de Nablus, en el norte de la ocupada Cisjordania.

En todo el mundo crece el repudio a esta nueva acción criminal del sionismo avalada por el imperialismo y Donald Trump.
¡Basta de agresiones al pueblo palestino! ¡Abajo el Muro racista y represor de Cisjordania! ¡Libertad a todos los presos palestinos! ¡Basta del estado de Apartheid de Israel! Solo con un Estado único, laico, democrático y no racista en Palestina podrá haber paz en la región. Un Estado con igualdad de derechos y libertades para todos sus ciudadanos incluidos los judíos que acepten este Estado. ¡Fuera el imperialismo de Palestina y todo Medio Oriente!

Desde la UIT-CI nos sumamos al repudio internacional y llamamos a realizar acciones unitarias de repudio a estos crímenes.
¡Basta de represión a la marcha del retorno!
¡Apoyo incondicional a la resistencia del pueblo palestino!

Unidad Internacional de los Trabajadores-Cuarta Internacional (UIT-CI)
31 de marzo de 2018




Otras:
JORNADAS SOLIDARIAS "VALLADOLID CON PALESTINA":


"El pasado 30 de marzo, como desde hace 42 años, se conmemoró el Día de la Tierra Palestina, recordando las movilizaciones en 1976 contra el anuncio de Israel de expropiar tierras en Galilea para dedicarla a nuevos asentamientos judíos, que culminaron con 6 jóvenes palestinos asesinados. Para inaugurar las jornadas, convocan una concentración para el miércoles 4 a las 19 horas, en el Centro Cívico Bailarín Vicente Escudero, para mostrar su solidaridad tras los ataques del ejército israelí a la marcha por el derecho de retorno del pueblo palestino a su tierra el pasado fin de semana, que ya se han cobrado 17 muertes y más de 1.500 personas heridas.
“Manifestamos nuestra más enérgica repulsa a los ataques israelís del pasado 30 de Marzo en el Día de la Tierra Palestina, contra la población civil que se concentró pacíficamente frente a la frontera de Gaza en la Gran Marcha del Retorno, impulsada por los movimientos sociales”, denuncia la Plataforma Solidaria con Palestina de Valladolid."


¡De Gaza a Irán y al resto del mundo… abajo los explotadores

La historia de todas las sociedades que han existido hasta nuestros días es la historia de las luchas de clases.[1]
Desde la supresión y cooptación del último intento revolucionario global en los años 60 y 70 del siglo pasado, el dominio ideológico de la burguesía es casi total en la mayor parte del mundo: el nivel de la actividad organizada de clase es muy bajo y su expresión diaria se limita a actos de subversión individual o, en el mejor de los casos, huelgas y disturbios locales. En este texto queremos poner de relieve los acontecimientos que han sacudido a Irán en las últimas semanas, acontecimientos que van mucho más allá, del contexto de una región que constantemente y durante mucho tiempo ha estado a la vanguardia de la lucha de clases mundial, a pesar (y en contra) de la enorme concentración de capacidad asesina capitalista que se ha desatado allí. ¡Queremos subrayar la naturaleza de clase de estas luchas y la importancia de las rupturas con el orden capitalista que expresan nuestros camaradas en Irán!
Mientras que el gran conflicto imperialista, que las superpotencias globales y regionales libran desde hace varios años en Irak y Siria[2] a través de sus representantes locales, al mismo tiempo están entrando en un estado de limbo temporal, mientras las facciones burguesas, los ejércitos y las milicias que sirven a sus intereses también se están lamiendo las heridas, armándose y preparándose para la próxima ronda de carnicería, de carne de cañón del proletariado… y sus políticos y medios de comunicación están ocupados reinterpretándola como una imagen de victoria, para vendérsela a “sus ciudadanos”, reforzando y amarrando las correas que atan a nuestra clase al espectáculo democrático… el proletariado en la región está empezando a levantar la cabeza de nuevo.
En diciembre, miles de proletarios furiosos salieron a las calles en todo el Kurdistán iraquí y se enfrentaron con policías y unidades de Peshmerga. En la provincia de Sulaymaniyah los manifestantes se quemaron hasta los cimientos de la sede Peshmerga, así como la de los principales partidos políticos (los del lado del gobierno y la oposición).[3] Las oficinas de los partidos oficiales fueron quemadas también en el pueblo de Koye en la provincia de Erbil. Las razones inmediatas de su rabia fueron el terrible estado de los servicios básicos, el suministro interrumpido o inadecuado de agua potable y electricidad y varios meses de salarios no pagados, especialmente en el sector público. Durante los disturbios, al menos cinco de los manifestantes fueron asesinados por las fuerzas represivas del Estado y cientos resultaron heridos o detenidos.[4]
El 28 de diciembre, en Mashhad y el norte de Irán, estallaron protestas contra el alto costo de las necesidades básicas y los disturbios por hambre, lo que más tarde se convertirá en la mayor ola de lucha de clases en Irán desde el movimiento de 2009.
Como cualquier movimiento proletario, esta revuelta no apareció de la nada, sino que es una expresión de meses de cólera y de lucha intensificada contra las condiciones de vida en el capitalismo.[5] Al igual que su contraparte kurda, la participación del Estado iraní en la guerra capitalista en Irak y Siria está empezando a paralizar su capacidad de apaciguar al proletariado con tan sólo arrojarle migajas de pan de la mesa burguesa.
El gasto en asuntos militares del presupuesto iraní ha ido en aumento en los últimos años, con el despliegue del ejército, con la adquisición de armas rusas modernas para facilitar la masacre del proletariado de los territorios bajo la administración de las facciones opositoras de la burguesía global (el papel desempeñado por Daesh y la “oposición Siria” por el momento) apoyando a los aliados del régimen de Assad, Hezbollah y las milicias Chíitas Iraquies, así como las inversiones en la extracción de petróleo, gas y otros recursos naturales y la infraestructura de transporte en los “territorios liberados” (estos proyectos son gestionados y realizados por empresas que a menudo son propiedad directa del Ejército Iraní o las “Guardias Revolucionarias”).
Este enredo de los intereses de las “Guardias Revolucionarias” representa una expresión muy explícita (que puede parecer más sutil u oculta en algunos casos, pero sigue ahí) de la función fundamental del ciclo de la guerra y paz para el modus operandi del capitalismo global. Por un lado, tanto la guerra en sí misma como la posterior lucha por la reconstrucción y la inversión en el período pacífico no son más que una forma concreta de competencia entre las facciones capitalistas. No es otra cosa que la expresión de la necesidad subyacente de las diversas facciones del capitalismo global de expandir su mercado con el fin de compensar la tasa decreciente de beneficios. Al mismo tiempo, la guerra sirve al propósito de dividir a la clase en categorías a lo largo de líneas nacionales, regionales, religiosas, políticas, etc., para así destruir la lucha de clases y crispar la solidar internacional del proletariado. Esto es exactamente lo que pasó en Siria en 2011, cuando las expresiones locales del proletariado se levantaron contra la miseria de la vida en la sociedad capitalista y el Estado de terror que arrasa a los territorios de Maghreb y Mashreq y más allá (etiquetada como “Primavera Árabe” por los medios burgueses con el fin de disfrazar su carácter de clase y evitar la solidaridad del proletariado en los países “no Árabes”), han sido cooptados y canalizados a la sangrienta guerra inter-burguesa, mediante un esfuerzo concertado del régimen de Assad, líder burgués militar impuesto a los militantes del Ejército Libre Sirio (ELS)[6] y fuerzas de apoyo extranjeras. En última instancia, la guerra sirve como medio para deshacerse de la mano de obra excedente, lo cual es muy relevante para la facción capitalista de la región que tenga un alto desempleo, y así en un futuro cercano será cada vez más relevante a nivel mundial.
Junto con la continuación de las sanciones internacionales, los costos relacionados con la guerra convencieron a la burguesía Iraní y administradores de su Estado, que ha llegado el momento de presionar una vez más para que se recorten las mencionadas migajas, en forma de prestaciones, para el 12 % de los trabajadores que están oficialmente desempleados (y como en todos lados en esta parte del mundo, mucho más, alrededor del 40 %, de los trabajadores jóvenes), así como pensiones y subsidios petroleros.
Una ola masiva de manifestaciones y disturbios, acompañada de expropiaciones colectivas de propiedades, se extendió más tarde a las ciudades de todo el país, incluida la capital, Teherán, donde un mitin progubernamental coincidió con los disturbios en la universidad y en la periferia de los barrios marginales.
A medida que las protestas se propagaban más y más incluyendo Tabriz, Qom, Isfahan, Rasht, Ahvaz, Sari, Zahedan, Qazvin así como muchas ciudades y pueblos provinciales más pequeños, su naturaleza confrontacional y la crítica práctica de la propiedad, la mercancía, la miseria de la vida en la sociedad capitalista se hace más prominente. Los edificios administrativos de muchas instituciones públicas, incluidas las oficinas del mullah, estaciones de policía, y cuarteles militares de Basij fueron quemados. El saqueo de tiendas fue generalizado. En algunos casos, como en Kadharidzhan, grupos de proletarios atacaron la estación de policía con el objetivo de saquear el depósito de armas para la continuación de la lucha. Y de hecho, en varias ocasiones (en Nadzafabad y provincias centrales), los policías, las “Guardias Revolucionarias” y las milicias de Basij, además de ser atacados con piedras y cócteles Molotov, también fueron disparados con armas de fuego.[7] Otro de los objetivos favoritos son los bancos (tanto los que son propiedad del conglomerado militar-industrial como los de las “Guardias Revolucionarias” y los multinacionales). Los trabajadores de South Pars Oil and Gas se declararon en huelga por salarios no pagados, al igual que los trabajadores de la fábrica de tractores de Tabriz, los conductores de autobuses de Teherán, los maestros, los conductores de fábrica y los trabajadores agrícolas.
Los manifestantes entienden la relación entre la participación del Estado iraní en la guerra de Irak y Siria y su injerencia imperialista en la política de los países del Máshreq, por un lado, y la profundización actual de su miseria, por otro. Lo expresan en sus consignas (aunque en la mayoría de forma contradictoria y limitada, envenenadas por la ideología nacionalista y patriótica) como “¡Ni Gaza, ni Líbano, moriré sólo por Irán!”. Esta crítica parcial de la guerra expresa la demanda de la mayoría de este movimiento de que el dinero que fluye hacia la industria de la guerra sea reorientado hacia los servicios sociales, la creación de empleo para la juventud, los subsidios alimentarios y petroleros. La limitación de estas demandas es que siguen y consolidan la falsa dicotomía entre la satisfacción de las necesidades humanas “inmediatas” del proletariado, de los medios de supervivencia física (comida, vivienda, etc.) y su necesidad “histórica” de destruir el sistema de clases. Sólo la existencia de una humanidad unificada, a través de la acción revolucionaria centralizada del proletariado global, podrá realmente satisfacer nuestras necesidades “inmediatas” así como nuestras necesidades “históricas” que forman un todo indisociable. Estas debilidades programáticas están siendo aprovechadas por la socialdemocracia en forma de varias facciones islámicas, que se hacen pasar por protectoras de la nación contra la “influencia occidental” y reclaman los principios de la “solidaridad social islámica”, lo que significa un rechazo de la guerra capitalista a favor de la paz capitalista y el proteccionismo nacional. Los sectores más avanzados del proletariado se oponen con la consigna revolucionaria decididamente derrotista “¡De Gaza a Irán, abajo los explotadores!
Una de esas radicales minorías son los estudiantes de la Universidad de Teherán, formulando también posiciones de clase fundamentales contra los intentos de la burguesía y las diversas insistencias de la histórica social democracia (“islamista” o “secular”) para dividir la lucha del proletariado hacia la lucha de género, así como a la lucha de las corrientes políticas burguesas de los políticos “moderados” o “fundamentalistas”; y por las asociaciones de clases fuera y contra las estructuras socialdemócratas en forma de Shoras (consejos obreros).[8] Nuestro enemigo de clase ha entendido muy bien la función programática principal que esos camaradas juegan en el movimiento y las fuerzas represivas del Estado se dirigen a ellos con una ferocidad extraordinaria.
Por supuesto, no solo la jerarquía religiosa iraní, otras tantas facciones burguesas locales y globales hacen lo que siempre hacen frente a la lucha del proletariado, unen sus esfuerzos para dividir y cooptar al movimiento y canalizar su energía lejos de las raíces de clase subversiva, ocultando la base material de la sociedad capitalista con un teatro democrático con escenarios reconfigurados. Así el gobierno de Rouhani al tiempo que reivindicaba el “derecho democrático de los ciudadanos a la protesta” denunciaba la violencia contra las fuerzas represivas del Estado y especialmente el atentado contra la propiedad privada y estatal y la expropiación de mercancías, mientras el mando de Khamenei y de las “Guardias Revolucionarias” tocan el acorde nacionalista, atribuyendo al trabajo de “los agentes extranjeros y los enemigos de la república” el movimiento. Trump y Netanyahu, fingiendo preocupación por las vidas de la “ordinaria gente Iraní”, llamando al régimen una dictadura, mientras Putin y Erdogan, en el espíritu de la autodeterminación nacional, subrayaron el derecho innegable de todos y cada uno de los Estados nacionales burgueses a disciplinar a su “propio” proletariado y a reprimir su lucha.[9]
Esta es de hecho una característica fundamental e indivisible de la lucha de clases librada por la clase dominante -la burguesía- contra nuestra clase. Hacer cumplir y reproducir las falsas separaciones para que sirvan a los intereses de las facciones burguesas, expresadas políticamente por múltiples categorías (nación, raza, género, sexualidad, religión, patriotismo local, sector económico, partido político, etc.),[10] es su estrategia central y la única viable, dado que el proletariado mundial unificado, que tiende a organizarse autónoma y centralmente para sus propios intereses de clase, es su enemigo mortal y el precursor del fin del sistema capitalista en su conjunto.
Aunque parece que la explosión social de las últimas semanas en Irán ha quedado atrás, brutalmente reprimida por las fuerzas del orden capitalistas, distorsionada por las limitadas promesas de nuevos beneficios sociales y diluida por la movilización de masas de ciudadanos leales, las condiciones materiales básicas que la causaron no han desaparecido, y el terreno en Irán sigue siendo muy caliente y fértil.
Queremos resaltar y hacer nuestros nuevamente los momentos más avanzados de esta ola de lucha de clases, aunque sólo fueron expresados por una pequeña minoría de activistas:
# El desarrollo de posiciones revolucionarias derrotistas sin compromiso, que están claramente en contradicción con las necesidades de las fracciones nacionales del Capital de luchar entre sí en el ciclo inherente de competencia para que el mercado logre mantener el valor de cambio de sus bienes, monopolice los recursos naturales e imponga un modelo particular de explotación económica y política; estas posiciones también se sitúan como la negación de las necesidades del capital mundial de mantener nuestra clase dividida para contrarrestar nuestros intereses proletarios de luchar contra la explotación y contra nuestras miserables condiciones de vida.
# Afirmación de la necesidad de preparar y organizar el levantamiento violento contra el capital y su Estado, incluyendo la adquisición de armas, el ataque a puntos clave de la infraestructura del Estado, la desmoralización de las fuerzas de represión.
# Ataque contra la moral burguesa que mantiene a nuestra clase atomizada como obreros obedientes, seguidores de la iglesia o mezquita, esposas y esposos, soldados, votantes…
Todas estas tareas juegan un papel importante en el proceso de nuestra clase organizándose en una fuerza global, que destruirá y derrotará a la última sociedad de clases, basada en la explotación del trabajo humano y el intercambio comercial, en y a través de la revolución comunista mundial. Por lo tanto, es el deber de todos los militantes comunistas organizar estas tareas en el lugar donde viven, así como en todo el mundo, y hacer frente a todas las falsificaciones burguesas que obstaculizan la solidaridad directa con nuestros hermanos y hermanas de clase en otras partes del mundo. Dado que el proletariado situado en donde los medios de comunicación burgueses y los estrategas geopolíticos llaman “Oriente Medio”, “el mundo musulmán”, “los países árabes”, etc., sigue representando uno de los polos más intensos de la lucha de clases mundial, con huelgas salvajes casi diarias, disturbios, saqueos y muchos intentos de clase para organizarse fuera y contra la socialdemocracia, es crucial para el movimiento comunista mundial subrayar el carácter real de estas luchas contra todos los prejuicios internalizados por el proletariado en el resto del mundo, así como contra todos los intentos de la socialdemocracia local (islamista, izquierdista islámica, leninista, “municipalista libertaria”, nacionalista, liberal, etc.) de explotar las contradicciones de estas luchas, para cooptarlas y canalizarlas hacia un movimiento democrático, reformista y pro-capitalista.
Esperamos que este texto contribuya a la realización de estas tareas.
# La economía capitalista está en crisis, ¡que muera!
# ¡El enemigo es el capitalismo y la dictadura del mercado mundial!
# El objetivo es el mismo en todas partes: ¡revolución social!
# ¡Destrucción del capitalismo y del Estado!
Guerra de Clases, invierno 2017-18
[1] “(…) el trabajo es externo al trabajador, es decir, no pertenece a su ser; en que en su trabajo, el trabajador no se afirma, sino que se niega; no se siente feliz, sino desgraciado; no desarrolla una libre energía física y espiritual, sino que mortifica su cuerpo y arruina su espíritu. Por eso el trabajador sólo se siente en sí fuera del trabajo, y en el trabajo fuera de sí. Está en lo suyo cuando no trabaja y cuando trabaja no está en lo suyo. Su trabajo no es, así, voluntario, sino forzado, trabajo forzado. Por eso no es la satisfacción de una necesidad, sino solamente un medio para satisfacer las necesidades fuera del trabajo.” (Karl Marx, Manuscritos económico y filosóficos de 1844)
“En vez del lema conservador de ‘¡Un salario justo por una jornada de trabajo justa!’, deberá inscribir en su bandera esta consigna revolucionaria: ‘¡Abolición del sistema del trabajo asalariado!’” (Karl Marx, Salario, precio y ganancia, 1865)
[2] O mejor dicho, la expresión regional de su rostro abiertamente militarista, con otros “teatros de operaciones”, menos intensivos por el momento, como Ucrania, Yemen y quizás pronto el Mar del Sur de China.
[3] Partidos gubernamentales, Partido Democrático del Kurdistán (KDP) y Unión Patriótica del Kurdistán (PUK), así como los partidos de oposición Gorran y Unión Islámica del Kurdistán.
[4] Causas similares también alimentan la lucha de clases en Túnez, donde manifestaciones callejeras y huelgas de trabajadores contra la falta de trabajo, el aumento de los precios de los alimentos y combustible y la reducción de las prestaciones sociales culminan en una nueva ola de disturbios generalizados – la “celebración proletaria” del aniversario del levantamiento de 2011 – la mayor desde mayo de 2017 (cuando las comisarías de policía y las estaciones de bombeo de petróleo y gas de ENI, OMV y Perenco ardían como velas). Las manifestaciones asustaron a la clase dominante y la impulsaron a retroceder rápidamente y anunciar una nueva forma de beneficios sociales e hipotecas garantizados por el Estado, al tiempo que reprimían a los manifestantes y detenían a cientos de ellos.
[5] “Esto ha resultado en un año de difusas pero contagiosas concentraciones, manifestaciones y sentadas: los estudiantes que se oponen a la privatización y la mercantilización de la educación; los jubilados que se oponen a la bancarrota de las pensiones; los profesores y enfermeros que protestan contra las condiciones inhumanas de vida; los conductores de autobuses que apoyan a los miembros de su sindicato; y las innumerables huelgas en varios sectores, desde los mineros hasta los trabajadores de la caña de azúcar.” http://libcom.org/news/iran-bread-jobs-freedom-05012018 [disponible en español en https://www.todoporhacer.org/iran-pan-trabajo-libertad/]
[6] Como un eco lejano al proceso de militarización de las “Guardias Rojas” durante la Revolución en Rusia en 1917 o de las “milicias obreras” en España en 1936 (por tomar sólo dos ejemplos históricos conocidos y reveladores), las diferentes “liwas” (brigadas) y “katibas” (batallones) que surgieron en la dinámica revolucionaria en Siria a partir de 2011 expresaron y materializaron, en un momento dado, las contradicciones del actual movimiento social. Creadas y constituidas inicialmente por “soldados desertores” y “proletarios civiles”, para proteger al movimiento del terror ejercido por las fuerzas represivas del gobierno, estas organizaciones de base y otras milicias armadas (no muy claras en cuanto a su programa político y social), así como la “Guardia Roja” y las “milicias obreras” no estaban claras en su momento) serán enmarcadas por las fuerzas políticas de la oposición burguesa mientras que por lo tanto serán conocidas bajo el nombre genérico de “Ejército Libre Sirio”, y se transformarán rápida e inevitablemente en ejércitos al servicio de diferentes facciones de la burguesía a través de sus propias debilidades y falta de ruptura, por un lado, y a través del engaño, la violencia y la propaganda nacionalista e islamista, por otro.
[7] Desafortunadamente, tenemos que decir que las fuerzas capitalistas de represión tienen la ventaja y están haciendo todo lo posible para ahogar una vez más en sangre al movimiento clasista. Por lo menos cien (al momento de escribir este artículo) de nuestros hermanos y hermanas de clase habían sido masacrados por ellos, y miles heridos gravemente o arrestados. Quisiéramos hacer un llamamiento a nuestros camaradas en todo el mundo y en la región vecina de Irán en particular, para que expresen la solidaridad de clase con estos militantes también en la práctica, para refugiarlos y ocultarlos del terror del Estado, para ayudarlos a reagruparse, para exigir su liberación de la prisión, para atacar directamente a los representantes de la facción iraní de la burguesía global y sus intereses (junto con su “propia” burguesía por supuesto).
[8] Recordemos que ni los consejos obreros, ni los soviets, ni ninguna otra forma de organización proletaria son en sí mismos una garantía del contenido de la revolución.
[9] Otros falsos amigos socialdemócratas de clase vomitaron sus declaraciones de “apoyo” al movimiento, incluyendo a Daesh, PYD/PKK (y sus milicias) y por supuesto MEK. Todos ellos han demostrado durante muchos años que son expertos en apagar cualquier chispa de ira en nuestra clase, ponerle las manos encima, abrazarla y transformar a los proletarios en combatientes y carne de cañón en la carnicería interburguesa.
[10] Saludamos a todos nuestros hermanos y hermanas de clase en Irán, que escupieron en la cara de los Mullahs y sus policías, perfumados por los cuentos de hadas asesinos del Islam, una versión de la moral capitalista, con reglas como la separación de sexos en público o códigos de vestimenta estúpidos que obligan a las mujeres a llevar harapos en la cabeza. Pero aún más, saludamos a las mujeres proletarias que en la acción de una distracción práctica transformaron estos harapos en un arma contra el Estado, como capuchas improvisadas, honderos, etc…




salud compas, pequeño resumen de los vivido en esta primera jornada de expulsiones en la ZAD para que esteís al corriente, aunque podeís encontrar mas info y videos en internet.
 https://zad.nadir.org/?lang=fr   (dejandolo en frances tendreis toda la info actualizada)

más información [actualizada en castellano] http://alasbarricadas.org/noticias/node/39809
crónica de la 3ª jornada: https://diariodevurgos.com/dvwps/notre-dames-des-landes-tercer-dia-de-desalojo-de-la-zad.php
más: https://vozcomoarma.noblogs.org/?p=19650 

gracias a todos los mensajes de apoyo y solidaridad recibidos de tantas y diferentes partes del mundo.
y recordatorio al llamamiento de acciones descentralizadas en solidaridad y contra las expulsiones, concentraciones, manis, pancartas, ocupaciones de establecimientos del poder, sabotajes.... y todo lo que vuestro imaginario revolucionario os brinde
salú y libertÁ



22:00 por el momento hay 7 detenidxs y dos heridxs, unx de ellxs por fragmentos de granadas.

21:30 camiones blindados de antidisturbios vuelven sobre la D821 para levantar las barricadas, se dirigen hacia la Chevrerie hay riesgo de nuevas expulsiones. Grupos de compas van a reencontrarlos. Los maderos abandonan de nuevo la zona.

18:00h los maderos dejan la zona.

17:50h las cabañas de 100 Noms acaban de ser destruidas por el tractor pala de los gendarmes.

16:20h el hangar de 100 Noms es destruido. Por el momento ninguna de las otras cabañas ha sido atacada.

15:28h 13 tractores de apoyo vigilan frente a los gendarmes móviles desde 15:00 en la carretera D81 a el cruce de Ardilleres.

15:13h la cabaña Noue Non Plus acaba de ser atacada con los tractores pala. Poco a poco el estado destruye nuestras casas, esperando borrar nuestras vidas. No hacen más que reforzar nuestra rabia y cólera.

14:51h los gendarmes atacan la cabaña de la Chevrerie, lanzando bolas de gomas directas a lxs compas que hacen la resistencia.

14:40h 100 Noms: violenta expulsión de la cadena humana alrededor de la cabaña de 100 Noms, lo que provoca la cólera de la ACIPA.

14:27h colectivo SUD RAIL mandan mensajes de solidaridad.

14:22h Youpi Youpi es destruida.

14:11h Mensaje de solidaridad desde Gipuskoa, Euskal Herria.

1357h los escaladores de los maderos llegan a los 100 Noms para expulsar a lxs 21 compxs que resisten en el tejado.

12:12h dos compas bloqueados en la Noé Bernard con 4 cabras, gatos, perros.

12:09h 100 Noms, coches de gendarmes rodean la casa, lxs compxs han hecho una cadena humana alrededor para protegerla. Los antidisturbios lanzan las primeras advertencias de desalojo.

12:03 compxs hacen relevo de la actualidad de la lucha en streaming desde Radio Klaxon.

11:56h una quincena de maderos avanzan hacia el este, hacia la Chevrerie.

11:54h 100 Noms, los maderos dan 5 minutos para abandonar la cabaña. No tienen orden de desalojo, los maderos dicen que es la prefecta quien la tiene. Hay gendarmes alrededor de toda la cabaña pero también hay 21 compxs que resisten sobre el tejado.

11:30h la prefecta Nicole Klein da una conferencia de prensa en el ayuntamiento de Nortre Damme de Landes. Una acción de unas 30 personas concentradas en la puerta con pancartas y cacerolas.

11:29h los maderos están en el camino de entrada a los 100 Noms. Lxs compas piden ver al 
representante judicial y la orden de desalojo. Los maderos hacen caso omiso y aun así ordenan de abandonar el lugar.

11:21h unas 50 personas ocupan el ayuntamiento de Forcalquier en apoyo a la ZAD y contra las expulsiones.

11:08h la torre, el circo y la cabaña acaban de ser destruidas en La Massacree.

10:51h están destruyendo La Massacree.

1043h Les Planchettes y Les Planchouettes han sido destruidos. Jessy James desalojada pero sin derivo.

10:17h un tractor pala para demoliciones se encuentra a nivel de La Massacree.

10:07 tres compxs desalojadxs de la Tour du Port, no sabemos si han sido detenidxs. La caravana de Bisson Fute ha sido destruida por un tractor pala. Varios tractores palas se dirigen al norte por la D821.

09:02h la intervención policial en la Zad, parece que esto va para largo. Según el primer “siniestro” Collomb: “mantendremos, mientras sea necesario, las fuerzas del orden para que no se produzcan nuevas ocupaciones”. Esto promete...

08:47h por el momento 77 concentraciones de apoyo anunciadas en solidaridad con la ZAD. Gracias por el apoyo y la resistencia.

08:21h los maderos están en el cruce de la Fresneliere y se movilizan hacía tres direcciones: paquelais, vigneux y la Gree. Están también en el camino de la Friche en dirección D81. También posicionados en el campo entre la D281 y les 100 Noms.

07:48h Gerard Collomb anuncia el desalojo de 40 lugares que representan entorno a cien personas, que los maderos quedaran en la zona “el tiempo necesario... para que no se produzcan nuevas ocupaciones” añade “vamos a destruir edificios pero vamos a proponer realojar a las personas, no quedara nadie en la calle”. Por los alrededores hay comboys de camiones con tractores pala, motos...

07:43h los maderos posicionados al este de la ZAD, alrededor de Far West y la torre. Los gendarmes móviles, coches blindados y máquinas de TP con los logos de las empresas tapados que se aproximan desde Fay de Bretagne.

06:36h los maderos comunican a los periodistas que no los dejaran pasar “ dentro del dispositivo” para captar imágenes. Buena forma de controlar la información siendo ellos la única fuente de vídeos y fotos.

06:21h un gran tractor pala llega sobre la D15 y se posiciona en Ardilleres.

06:08 un porta cargas con tractores pala, motos y camiones en dirección Fay de Bretagne.

06:01h unos 8 nuevos furgones llegan a Ardilleres.

05:55h sorprendentemente los maderos no cumplen con lo dicho, los 10 camiones situados a Ardilleres se movilizan hacia la carretera D281 dirección sur con tractores pala.

05:49h unos diez furgones suplementarios se dirigen hacia la zona desde la carretera de Fay de Bretagne. Los maderos dicen que por el momento se pararan en el cruce des Ardillières , bueno, palabra de madero.

05h45 Las personas que quieran tener información, consejos, etc durante la triste operación policial, pueden ir al local de la ACIPA en el centro del pueblo de Notre Dame des Landes (al lado del ayuntamiento) El local estará abierto a partir de las 9 de la mañana de este lunes 9 de abril. (Los horarios se fijarán para los próximos días)

05h40 Hay enfrentamientos en los alrededores de la carretera D281. Los maderos no avanzan más, creemos que esperan las 6 de la mañana, hora legal para comenzar las expulsiones con el alguacil( representante judicial).

05h30 información de una detención y un herido.

05h22 hay antidisturbios en la parcela al norte de la carretera de les Fosses Noires, al este de Vraies Rouges.

05h13 hay barricadas en la D81 desde el cruce de la Saulce en dirección de la Rolandière.

05h07 Los antidisturbios se han ido de la barricada del Limimbout. 9 camiones de material de policía están aparcados atrás en la carretera de Fosses Noires y otros 9 están en la D281.

04h54 Los maderos han llegado al norte del Liminbout. Lxs compas han hecho arder la barricada. Por otro lado , los maderos ya no están en el camino del Bison ni de la Chevrerie.

04h52 hay un muro antidisturbios en la carretera de Fosses Noires al lado de Youpi Youpi.

04h38 Los gendarmes Móviles están subiendo por el camino del Bison fûté hasta la Cheverie. Los policías están desplegados desde Bison Fûté hasta Planchettes (alrededor de 40 furgones visibles) más dos blindados y camiones con material policial. Tenemos noticias de compas que resisten en la torre y que están bien. Se ha producido un incendio en La Massacree que los maderos han apagado. Los camiones montan desde La Massacre hacía Fosses Noire. Hay maderos también alrededor de Youpi Youpi.

04:24h una quincena de tractores de agricultores en lucha presentes a lo largo de la ruta de Fosses Noire.

04:19h los periodistas bloqueados por los maderos ha la entrada de la D281.

04:02 los maderos avanzan por la carretera de Fosses Noire, situados a nivel de Vrais Rouges gaseando a los compas.

03:41 los maderos se movilizan sobre la carretera D281. Ha habido una detención. Están gaseando a los compas que resisten en La Massacree.

03:34h la barricadas delante de la torre de La Massacre comienzan a arder. Los maderos hacen advertencias de desalojos y han entrado en el campo por la carretera de Fosses Noire y rodeando la cabaña de La Massacree. Hay compas que resisten sobre la torre de La Massacree.
Por la zona hay 70 camiones de antidisturbios posicionados sobre Vigneux, cerca de las entradas a la ZAD.

03:30h los antidisturbios llegan a La Massacree, las primeras barricadas arden para impedir su progresión.

03:22h ALERTA ALERTA! Los maderos llegan a la carretera D281, por el cruce de Ardilleres y por la Bois Rignoux. Han destruido las barricadas construidas durante la noche por los tractores y son ahora mismo a nivel de Planchettes y los 100 Noms.

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