Panfleto: Libertad a lxs presxs de la revuelta

¡LIBERTAD A TODXS LXS PRESXS DE LA REVUELTA PROLETARIA! ¡VAMOS HACIA LA VIDA!
La caza de brujas ha comenzado. Históricamente, ante la posibilidad de perderlo todo en una revolución social, la burguesía despliega todo su aparato terrorista para dividir e intimidar a las masas insurrectas.
En la región chilena, ante la gran revuelta social que la sacude, la democracia -verdadera dictadura del capitalismo-, ha lanzado a la calle a sus sicarixs armados, al ejército y a la policía militarizada, para reprimir masiva y cruelmente con el consentimiento pleno de un Estado que promete impunidad y jugosos beneficios monetarios a quienes demuestran su lealtad masacrando, torturando y violando al proletariado en lucha.
Ahora, estamos asistiendo al comienzo de una represión selectiva hacia objetivos de la población civil, personas que el Estado, es decir, la clase dominante, considera como sus más temibles enemigos: mujeres en contra de la violencia patriarcal, defensores de la naturaleza, centros de estudiantes, juntas de vecinos, sindicatos de trabajadores combativos, profesores, etc. Frente a una revuelta generalizada e incontrolada, y ante la perspectiva de una posible revolución social, a la burguesía asustada no le temblará la mano para arruinar la vida de las personas que se han atrevido a romper con la pasividad suicida que caracteriza la “normalidad” de este sistema.
El Profesor Roberto Campos quiere ser castigado ejemplarmente: así pretenden amedrentar a la población: “¿Es usted un profesional con un prontuario penal intachable?”. Eso no importa. Por osar patear un torniquete -símbolo por excelencia de nuestra esclavitud a la mercancía, al pagar para vivir y vivir para pagar- usted será arrojado en aislamiento a la Cárcel de Alta Seguridad, lugar donde el Estado encierra a quienes cataloga como los más peligrosos subversivos. Y, justamente, esta clase de proletarixs son los que más amenazan actualmente al capital, pues con sus acciones ponen en peligro la continuidad de la totalidad del sistema, rompen la normalidad capitalista e inflan de coraje y valentía a las masas rebeldes. Este es solo un caso, sabemos de al menos 400 compañerxs de clase que se encuentran en prisión. El movimiento autoorganizado en asambleas, las minorías revolucionarias, junto a todxs quienes participan del movimiento deben exigir su libertad.
¡Libertad y solidaridad para todxs lxs presxs de la revuelta de Octubre!
¡Exigimos el esclarecimiento inmediato de los crímenes realizados por las fuerzas armadas y la policía durante la represión!
¡No más presxs ni desaparecidxs por luchar!

Golpe civil-militar en Bolivia
¡Ni Morales ni Mesa-Camacho ni el ejército!
¡Por
la independencia de clase!
¡Por la lucha proletaria revolucionaria!
Durante semanas, las fuerzas reaccionarias bolivianas denunciaban la
reelección contestada del presidente Evo Morales.
Esto dio lugar a manifestaciones, bloqueos de
carreteras y violencias callejeras.
Según el diario
francés Le Monde (4 de noviembre) "Dos Bolivia, irreconciliables, se
enfrentan. Por un lado, una oposición polimorfa, dividida entre partidos
políticos, organizaciones ciudadanas estructuradas y ciudadanos, entre los
que se encuentran muchos jóvenes, estudiantes y liceístas. La mayoría de
ellos vienen de las clases medias y altas, más bien mestizos y blancos,
incluso si los grupos indígenas se encuentran allí. Por otro lado, los
partidarios del presidente Evo Morales, que encarnan una Bolivia rural y de
las periferias: campesinos, mineros, cocaleros, trabajadores y
organizaciones sindicales"
En realidad,
este no es un enfrentamiento entre proletarios y burgueses, sino entre dos
facciones burguesas, una de las cuales, a la izquierda, se apoya en
organizaciones que practican el colaboracionismo, incluso para llevar a cabo
una política más independiente de ciertas instituciones imperialistas como
el FMI y el Banco Mundial, tratando al mismo tiempo de encontrar un padrino
alternativo con el imperialismo chino; mientras que el otro depende de
ciertos sectores de la pequeña y media burguesía que busca el apoyo de
Washington. Con la renuncia de Morales y su exilio en México, fue este
último el que ganó en el choque.
UN
GOLPE DE ESTADO REACCIONARIO
Es menos una "movilización
ciudadana" que las maniobras de los sectores más reaccionarios de la
burguesía y las presiones del imperialismo estadounidense lo que derrocó al
presidente que dirigió el país durante catorce años.
El
domingo 10 de noviembre por la mañana, la Organización de Estados Americanos
(OEA) publicó un informe que daba la razón a la oposición, diciendo que las
últimas elecciones del 20 de octubre no habrían sido ganadas, en primera
vuelta, por Evo Morales. Este último
anunció por primera vez la organización de nuevas elecciones y la renovación
del Tribunal Electoral, acusado de parcialidad.
Durante el día, la situación
cambió: el ejército, que se encontraba alejado, solicitó la renuncia del
presidente. A este se les unen varias unidades policiales que se habían
amotinado contra el gobierno.
La
"renuncia" de Morales fue seguida por las de su vicepresidente y los
presidentes de ambas cámaras, así como por varios gobernadores y alcaldes de
su partido, el Movimiento hacia el Socialismo (MAS). La vicepresidenta del
Senado, miembro de la oposición, sucedió a Morales y anunció que se
celebrarán elecciones presidenciales en enero de 2020.
Mesa,
el oponente de Morales en las elecciones presidenciales, fue vicepresidente
durante la "guerra del gas" de 2003, cuando estalló la rebelión del
proletariado contra el aumento de los precios, con el trágico saldo de cien
muertos. Durante su campaña, habló por
un acercamiento con Estados Unidos y Brasil por Jair Bolsonaro (L'Humanité
24 de octubre). Camacho, el líder de la derecha y "comité cívico" de Santa
Cruz, se pavoneaba en la sede del gobierno, con la Biblia en la mano.
Este oponente es un evangelista,
un fundamentalista cristiano, que se enorgullece de contar con el apoyo del
imperialismo yanqui. Pidió el establecimiento de un "gobierno de transición"
con participación militar.
Para
colmo, Trump se felicita por el derrocamiento del presidente
pseudo-socialista de Bolivia.
El
carácter reaccionario de los nuevos amos del país no está en duda.
El Washington Post cree que "la oposición de
extrema derecha, ahora [...] controla claramente el país"
(courrierinternational.fr, "Evo Morales se refugia en México mientras
Bolivia se hunde en el caos", 12 de noviembre)
MOVILIZACIÓN PROLETARIA CONTRA EL GOLPE DE ESTADO
Los
proletarios de La Paz y El Alto se levantaron contra el nuevo poder.
Saben que es un enemigo resuelto de su clase,
pero también un poder revanchista que desprecia y odia a las masas indígenas
que pensaban que habían encontrado un representante en Morales. Todavía no
conocemos de qué tratan las consignas de la movilización de los trabajadores.
Hay
un sentimiento pro-moral entre los proletarios. Se debe a una mejora en la
situación económica y social: "el programa económico que Morales ha
implementado desde que asumió el cargo en 2006 es, según todos los
indicadores, el más exitoso y estable de la región.
En
los últimos trece años, el PIB ha aumentado de $ 9 mil millones a más de $
40 mil millones, los salarios reales han aumentado, el PIB per cápita se ha
triplicado, las reservas de divisas están en aumento, la inflación ya no
está un problema, y la pobreza extrema se ha reducido del 38% al 15%, una
caída de 23 puntos. En comparación, durante el mismo período, la pobreza
extrema en Uruguay y Perú disminuyó solo un 2,3% y un 12%, respectivamente.
("El milagro económico de Bolivia", Deutsche Welle citado por Courrier
International, 9 de agosto).
El
crecimiento capitalista ha ayudado a mejorar las condiciones de vida de las
masas pobres a través de una política de gasto público y medidas
redistributivas, como el decimocuarto mes o los beneficios sociales. A pesar
de esto, la explotación sigue siendo feroz y el proletariado y los
campesinos pobres aún viven en la miseria y la necesidad.
Lejos
de la pamplinada "socialista" de Morales y el MAS, es un desarrollo
capitalista lo que Bolivia ha experimentado.
Este desarrollo se basó en las exportaciones
de materias primas, particularmente el gas.
LA
CALLE CIEGA DE LOS COLABORACIONISTAS
El
colaboracionismo sindical, fiel a su larga tradición de seguir a las fuerzas
burguesas dominantes, también se unió al derrocamiento de Morales. La
Confederación de Trabajadores de Bolivia, uno de sus principales partidarios,
dijo el domingo que "para evitar que el país no caiga en una guerra civil,
si es necesario que el presidente renuncie, pues que renuncie".
Los partidos
trotskistas tienen una influencia innegable en Bolivia.
Esta fuerza, una vez más, se pone
al servicio de consignas típicamente burguesas. El Partido Obrero
Révolucionario (POR Masas) llama a una "asamblea popular" y a traer al poder
un frente interclasista de "trabajadores, campesinos, clases medias pobres"
(Cfr. Insurrección, 22 de octubre de 2019). Los trotskistas brasileños del
Partido Operario Revolucionario (POR-Massas) denuncian el "gobierno
antinacional" de Moreno y piden un "frente antiimperialista" (Cfr.
www.pormassas.org 9 de octubre). La Liga Obrera Revolucionaria (LOR-CI)
reclama una "Asamblea Constituyente libre y soberana" (Cfr.
www.laizquierdadiario.com, 24 de octubre) muy clásica (y muy burguesa), y el
Movimiento Socialista de los Trabajadores por un "programa de verdadera
nacionalización de recursos bajo control de los trabajadores "(Cfr. Chasqui
Socialista, septiembre de 2019).
Por
su parte, los "marxistas-leninistas" del Partido Comunista Revolucionario
también defienden las soluciones burguesas con una "alternativa patriótica,
democrática y popular" (Cfr. tinta-roja.com, 10 de noviembre) y una
"verdadera democracia popular" (Cfr. 22 de octubre).
Unica salida: volver a la lucha clasista
Como
en Venezuela, los proletarios no deben ser engañados.
Morales, Camacho, Mesa y compañía son todos
enemigos. Ninguno es mejor que el otro. Todos deben ser combatidos. La "asamblea
constituyente", el "gobierno de los trabajadores campesinos", el "poder del
pueblo" ... son solo fábulas que buscan desviarlos de la lucha de clases.
Sin mencionar los llamados patrióticos a la independencia nacional con la
nacionalización de los recursos naturales o de las multinacionales.
Los proletarios
y las masas desheredadas de Bolivia enfrentarán los mismos problemas
independientemente de su presidente, porque todos estos políticos burgueses,
de izquierda o de derecha, solo siguen los mandatos del capital.
Para que su lucha de resistencia
no pueda ser desviada y esterilizada con objetivos burgueses, tendrá que
atacar al capitalismo mismo y a su Estado, es decir, esta resistencia se
afirma abiertamente como lucha de clase. Los proletarios de este pobre país
de once millones de habitantes tienen una rica tradición de luchas obreras
detrás de ellos, pero también tienen una larga tradición de traición de
parte de aquellos que afirman representarlos.
Deben
confiar solo en sus propias fuerzas, no pueden confiar en ningún salvador;
su perspectiva no puede ser la de una unión nacional o popular para defender
una forma de Estado burgués y al capitalismo nacional: ¡su perspectiva solo
puede ser la de la revolución proletaria internacional para derrocar a todos
los Estados burgueses! Mientras tanto,
la única forma segura de defenderse de sus enemigos es la lucha
independiente por sus propios intereses de clase. Esta lucha de clases
plantea el problema de la constitución de su órgano político, el partido de
clase indispensable para dirigir la lucha de defensa inmediata contra el
capitalismo, en la perspectiva de su derrocamiento cuando las condiciones
objetivas lo hacen posible.
Esta es una tarea histórica que
los proletarios de Bolivia no pueden resolver solos, sino que requiere la
colaboración de los proletarios de todo el mundo.
¡Por la lucha de clase revolucionaria!
¡Por la revolución comunista mundial!
Partido Comunista Internacional
(El Proletario)
13 de noviembre de 2019
Francia
Huelga ilimitada y sin preaviso : ¡los ferrocarrileros en huelga de
Châtillon muestran el camino!
Desde
el 21 de octubre, cientos de trabajadores ferroviarios del "centro técnico"
de Châtillon (suburbio de París) están en huelga. Como el centro técnico (Technicentre,
TATL) se utiliza para el mantenimiento de los TGV, el movimiento provocó
rápidamente una parálisis casi total del tráfico de la red de TGV en el arco
atlántico.
Contrariamente a lo que algunos medios de comunicación han afirmado, que
culpaban al sindicato SUD-Rail, la huelga se desencadenó espontáneamente,
fuera de los sindicatos. Además, los huelguistas se unieron al movimiento
sin cumplir con el requisito legal del aviso previo, una medida que sirve
para debilitar la fuerza de la huelga al dar tiempo a la dirección para
prepararse para ella, y establecieron una caja de fondos de huelga
independiente. Hasta ahora se han resistido a la campaña de propaganda de
los medios de comunicación y del gobierno, que reiteran la vieja acusación
de atacar a los usuarios: muchos usuarios son también proletarios que pueden
sentirse solidarios con una lucha obrera.
Los
trabajadores ferroviarios se movilizaron inicialmente contra el plan de la
Dirección de cancelar alrededor de diez días de vacaciones "compensatoria" 1
por una prima de 7.000 euros; el proyecto fue retirado, pero la lucha
continúa contra los bajos salarios y las malas condiciones de trabajo: 7
días a la semana, en tres turnos, bajo presión constante para cumplir los
plazos con el fin de limitar al mínimo el tiempo de inmovilización de los
trenes.
En su
comunicado del 27 de octubre, los huelguistas declaran:
"Nosotros, agentes del Technicentre de Châtillon en huelga, en la red de TGV
del Atlántico, hemos dejado de trabajar masivamente desde el lunes 21 de
octubre por la noche, sin consultar ni ser encuadrados por los sindicatos.
La Dirección considera que nuestra huelga es ilegítima porque no estaríamos
dentro del plazo de 48 horas para el servicio mínimo, pero era la única
manera de hacer oír nuestra voz. (…).
Nuestra rabia es real y profunda, estamos decididos a luchar hasta el final
de nuestras reivindicaciones, por respeto y dignidad. Ya no podemos aceptar
trabajar con salarios cercanos al salario mínimo y congelados durante 5
años, sin personal suficiente y con agentes que renuncian cada vez más. Nos
avergüenza ver cómo la SNCF juega con la seguridad o la comodidad de los
pasajeros, por razones de flexibilidad y rentabilidad. Respetaremos los
plazos de preaviso [de huelga] cuando la propia Dirección ya respetará a los
empleados, pero también a los pasajeros (…).
¡Hartos de reorganizaciones, de bajos salarios, de los recortes de empleo y
falta de personal! Llamamos a todos los trabajadores ferroviarios que
levanten la cabeza con nosotros, porque la situación actual en Châtillon es
de hecho un reflejo de una política nacional (...).
Hemos permitido que esto ocurriera durante demasiado tiempo sin decir nada,
pero hoy en el TATL decimos que hay que poner fin a esta política de la
empresa. ¡No venderemos nuestra dignidad, nuestra seguridad o nuestra
salud!"
(1).
LOS BOMBEROS SOCIALES "JUEGAN AL JUEGO DEL DIALOGO SOCIAL" CONTRA LA HUELGA
La
llamada de los huelguistas a los demás trabajadores ferroviarios y el
ejemplo de su determinación tuvieron un primer eco: paros tuvieron lugar el
jueves 31 de octubre en los centros técnicos [de los suburbios de París] de
Le Landy, que se ocupa de los trenes de alta velocidad en el eje
norte, y de la ciudad de Villeneuve Saint Georges para la red sureste.
El
sindicato SUD-Rail, considerado el más combativo, que había admitido haber
sido sorprendido por la huelga de Châtillon, se posicionó como "radical"
para la continuación del movimiento - ¡pero para sabotear la extensión de la
lucha! Amenazó con llamar a una huelga ilimitada en estos centros "desde
el jueves por la tarde o el lunes". Pero después de haber hecho el
fanfarrón dando a la Dirección una especie de ultimátum ("Le dimos a la
Dirección hasta las 6 p.m. para responder a nuestras demandas"), SUD
pidió que se volviera al trabajo: "Estamos jugando el juego (del diálogo
social). Mientras tanto, se reanuda el trabajo y saldrán los trenes"
(2).
La
Dirección aprovechó la ocasión y programó una reunión con los sindicatos, y
SUD dejó de hablar de la posibilidad de una huelga....
Cuando los huelguistas de Châtillon llaman a los demás trabajadores
ferroviarios a unirse a ellos, cuando necesitan su refuerzo para doblegar a
la Dirección, SUD los deja aislados "jugando al juego del diálogo social".
La colaboración de clase prevalece sobre la solidaridad de clase: "No
podremos decir que no estamos dando a la dirección una salida al conflicto",
dijo Fabien Monteil, delegado de SUD-Rail en Landy" (3).
Esta
actitud no debe sorprender; a pesar de su discurso de protesta, SUD formó
parte de la Intersyndicale que el año pasado organizó la derrota de
los trabajadores ferroviarios mediante una lucha "de puntos" con días de
huelga dispersados y anunciados de antemano. El diario Le Parisien
escribe sobre este tema: este movimiento "era inútil, gruñe un
ferroviario sindicalizado. Hemos respetado las reglas, presentado pre-avisos
de huelga. Con este sistema, la Dirección se organiza, el movimiento no
tiene ningún impacto y no obtenemos nada" (4).
Es la
amarga pero saludable experiencia de la derrota de 2018 lo que explica la
acción de los huelguistas de Châtillon que toman su lucha directamente en
sus manos y violan las medidas legales antihuelga: ¡no es posible luchar con
algunas posibilidades de victoria dejando la dirección del movimiento a las
organizaciones colaboracionistas y sus tácticas que pretenden hacer las
huelgas lo más inocuas posible!
Esta
conclusión explica también el aumento de los paros laborales de los
trabajadores ferroviarios tras el accidente de un tren TER [tren regional]
en las Ardenas el 16 de octubre (75 heridos leves): el conductor, que
también resultó herido, que era el único trabajador ferroviario del tren,
tuvo que caminar 3 km ida y vuelta para activar manualmente una señal para
detener a otro tren que llegaba por delante.
En
este caso, los conductores utilizaron una disposición legal ("derecho de
retiro") para ir espontáneamente a la huelga primero en Champagne-Ardenas,
luego en Île-de-France (región parisina) y en una gran parte del país.
Protestaron contra el ser solo a bordo de los trenes, según una práctica que
ya existe en la región parisina desde hace tiempo, pero que la dirección
quiere generalizar por razones de rentabilidad (reducción de personal); más
en general, el deterioro de las condiciones de trabajo y los bajos salarios
son la causa de la insatisfacción de los trabajadores ferroviarios.
Los
trabajadores ferroviarios en huelga de Châtillon lo entendieron: para
defenderse y poder ganar, los trabajadores sólo pueden contar con sus
propias fuerzas. Deben tomar su lucha en sus propias manos
independientemente de las organizaciones colaboracionistas que sólo buscan
dar una salida a la Dirección; deben organizarse y conducir la lucha con
medios y métodos de clase: huelgas ilimitadas, sin previo aviso con
ocupación de locales o piquetes, extensión a otros establecimientos, comités
de huelga, etc.
Cualquiera que sea la continuación del movimiento actual, esta es una
lección crucial que hay que aprender para los conflictos inevitables que se
avecinan, no sólo en la SNCF sino también en otros lugares donde los
proletarios en todas partes se enfrentan a las mismas condiciones y sufren
el sabotaje de las organizaciones colaboracionistas.
¡Viva la lucha de los trabajadores ferroviarios en huelga de Châtillon!
¡Por la extensión y generalización del movimiento!
¡Por la reanudación de la lucha de clases independiente!
(1) http:// malakoffantilberalunitaire.over-blog
.org/2019/10/avec-les-cheminots-du-technicentre-de-chatillon.html
(2)
AFP 31/10/19.
(3)
Libération,
31/10/2019. Los partidos trotskistas tienen cuidado de no criticar esta
actitud: ¡están presentes en la dirección del SUD!
(4) Le
Parisien, 28/10/19.
Partido Comunista Internacional
(El Proletario)
1 de noviembre de 2019
Texto en torno a las revueltas actuales
que golpean el mundo capitalista.
Enlaces al texto:
http://www.es.
Traducción al francés: https://www.autistici.org/tridnivalka/revolte-internationale-contre-le-capitalisme-mondial/
PDF en castellano:
www.es.
Revuelta Internacional by Valladolor on Scribd
Jaulas en rebelión
X victoria aldunate morales, lesbiana feminista antirracista
Estos días la he recordado más. No porque sea activista, luchadora social,
feminista o mártir (no es nada de eso), sino por su rabia y resentimiento
con la vida. Sé que somos la gente de estos territorios, la responsable de
nuestros destinos y con eso, de los destinos de mierda que ella y otras han
recibido.
feminista o mártir (no es nada de eso), sino por su rabia y resentimiento
con la vida. Sé que somos la gente de estos territorios, la responsable de
nuestros destinos y con eso, de los destinos de mierda que ella y otras han
recibido.
Empezó a consumir alcohol de adulta, con hijos, “casada por las leyes”,
y me relató que lo hizo para acompañar a su marido, pero especialmente
para que la familia de él, la aceptara. Luego pasaron juntos a la pasta
“y todo fue peor”. Igual nunca la llegaron a aceptar, pues se ha separado
de él cada vez que la ha agredido. Y ya sabemos que esta “familia” que
tanto le gusta manosear en sus discursos a la Dere$ha patriota, suele
operar como pandilla, coludida contra ti, si les denuncias a sus hombres.
y me relató que lo hizo para acompañar a su marido, pero especialmente
para que la familia de él, la aceptara. Luego pasaron juntos a la pasta
“y todo fue peor”. Igual nunca la llegaron a aceptar, pues se ha separado
de él cada vez que la ha agredido. Y ya sabemos que esta “familia” que
tanto le gusta manosear en sus discursos a la Dere$ha patriota, suele
operar como pandilla, coludida contra ti, si les denuncias a sus hombres.
- “Pero siempre vuelvo po. ¿Tú cachai que vuelvo aunque sé que no
tengo que volver?, ¿tú entendís por qué?, ¿tú cachai que debería
cuidar a mis hijos, pero no lo hago como ellos se merecen? Sé que
esta cuestión me pasa porque soy mujer y pobre y sola en el mundo,
y sé que mi mamá lo hizo como las wevas, pero hizo lo que pudo,
que este mundo es injusto con ella y conmigo y con toda la gente
como yo, y que los ricos que nos estrujan, las sacan pelas, y que
habría que botar a estos desgraciados del poder, y que robarle a
un rico tiene como mil años de perdón po…”.
No olvido nuestras conversaciones sobre violencia, su profundidad
que me enseñó cosas que no sabía. Y no me enoja en absoluto que
luego de comprender tanto y reírnos y llorar, “igual la hiciera”,
como dicen algunos “profesionales”. Aprendí que no se trata de
la comunidad ni menos de mí, ni de “los profesionales”, ni siquiera
solo de ella, sino de todo este mundo y su transcurrir. Que se trata
de 500 años de colonialidad y hoy en $hile, de 46 años de vejaciones.
que me enseñó cosas que no sabía. Y no me enoja en absoluto que
luego de comprender tanto y reírnos y llorar, “igual la hiciera”,
como dicen algunos “profesionales”. Aprendí que no se trata de
la comunidad ni menos de mí, ni de “los profesionales”, ni siquiera
solo de ella, sino de todo este mundo y su transcurrir. Que se trata
de 500 años de colonialidad y hoy en $hile, de 46 años de vejaciones.
Ella es una mujer que nació en los 80 cuando ya todo se estaba yendo
al canasto de la basura de los pactos entre cúpulas partidistas.
La imagen más potente que tengo de su relato es recordarse a los
3 años “bajo una mesón en que distribuían comida a las niñas
del SENAME, con el poto cagado, todo cocido, toda meada, llorando
por horas y nadie me escuchaba…”. A esa edad llegó a SENAME,
su madre se había ido a trabajar a la ciudad y nunca más apareció,
el resto de la familia no la podía cuidar. La consultante de la que hablo,
soñaba mucho con esa imagen y cada vez que la recuerdo, me conmociona.
al canasto de la basura de los pactos entre cúpulas partidistas.
La imagen más potente que tengo de su relato es recordarse a los
3 años “bajo una mesón en que distribuían comida a las niñas
del SENAME, con el poto cagado, todo cocido, toda meada, llorando
por horas y nadie me escuchaba…”. A esa edad llegó a SENAME,
su madre se había ido a trabajar a la ciudad y nunca más apareció,
el resto de la familia no la podía cuidar. La consultante de la que hablo,
soñaba mucho con esa imagen y cada vez que la recuerdo, me conmociona.
Tenemos unos saqueos bien merecidos, como diría mi abuela. Una
insurrección popular en marcha y nos oponen sus ya tradicionales
Crímenes Contra la Humanidad. Vomito en todas sus tradiciones,
patriotismos y banderas. Nos proponen una falsa “Unidad” cabildeada,-así como si estuviéramos en la Colonia criolla-. “Cabildos”
fundamentalmente surgidos desde instituciones municipales,
con lenguajes leguleyos, ciudadanos, liberales para consumidores
y letrados… Nos invitan a “unirnos” con quienes nos explotan,
nos arrebatan la existencia y nos han robado por 46 años una
felicidad que sólo puede ser colectiva, o no es. Si no, es una pura
performance liberal: corazoncitos coloridos en redes sociales,
discursos de libertades individuales y esfuerzo personal. Una
sociedad así, a la mujer de la que hablo, solo la va señalar como
“saqueadora”, la va a denostar, la va a borrar. Se me enciende el
corazón de dolor, uno que ya se había desbordado el viernes 18
de octubre cuando esto empezó. Salíamos de una audiencia de familia
en Pudahuel con otras mujeres. Una de ellas había ido a probar que
su casa es su casa incluso ahora que se separó del marido agresor.
Nos había ido mal y nos sentamos en un boliche a tomar café y comer
torta porque eso alegra. Igualmente, logramos reír de cómo cada
una nos hemos ido haciendo feministas, y de lo qué la gente a
nuestro alrededor imagina por “feminismo”. Hablamos de las
poblaciones en que vivimos y de lo mucho que nos está costando
la vida cotidiana. Volvimos al metro y ahí en “Plaza de Armas”
estaban ellas, sonrientes y desafiantes, prendiendo la mecha de
esta insurrección. Las secundarias de Liceos y colegios pobres,
violentadas desde niñas por “la familia” cómplice de tanto abuso,
acosadas en las calles por la masculinidad pedófila desde que
sus cuerpos comenzaron a crecer; niños y niñas que han sido
perseguidas por todos los Gobiernos cuando han confrontado
al poder, llegando con Piñera a una de las máximas expresiones
de represión en $hile hacia las secundarias: “Aula Segura”
que su relevante movimiento ha llamado “Jaula Segura”. Con
ellas se me desbordó el corazón de gozo como hoy se me enciende
de un dolor conocido, el de la frustración de intuir “Pactos
Neoliberales” en camino. Dudosos, perversos y bizarros…
Y es que ya lo hemos visto. Parte del feminismo autónomo
desarrollado en los años 90 y 2000 en Santiago, otras ciudades
del Norte y algunas ciudades de Wallmapu, surgió y se desarrolló
justamente desde esa vivencia que hoy se manifiesta en todo el país.
insurrección popular en marcha y nos oponen sus ya tradicionales
Crímenes Contra la Humanidad. Vomito en todas sus tradiciones,
patriotismos y banderas. Nos proponen una falsa “Unidad” cabildeada,-así como si estuviéramos en la Colonia criolla-. “Cabildos”
fundamentalmente surgidos desde instituciones municipales,
con lenguajes leguleyos, ciudadanos, liberales para consumidores
y letrados… Nos invitan a “unirnos” con quienes nos explotan,
nos arrebatan la existencia y nos han robado por 46 años una
felicidad que sólo puede ser colectiva, o no es. Si no, es una pura
performance liberal: corazoncitos coloridos en redes sociales,
discursos de libertades individuales y esfuerzo personal. Una
sociedad así, a la mujer de la que hablo, solo la va señalar como
“saqueadora”, la va a denostar, la va a borrar. Se me enciende el
corazón de dolor, uno que ya se había desbordado el viernes 18
de octubre cuando esto empezó. Salíamos de una audiencia de familia
en Pudahuel con otras mujeres. Una de ellas había ido a probar que
su casa es su casa incluso ahora que se separó del marido agresor.
Nos había ido mal y nos sentamos en un boliche a tomar café y comer
torta porque eso alegra. Igualmente, logramos reír de cómo cada
una nos hemos ido haciendo feministas, y de lo qué la gente a
nuestro alrededor imagina por “feminismo”. Hablamos de las
poblaciones en que vivimos y de lo mucho que nos está costando
la vida cotidiana. Volvimos al metro y ahí en “Plaza de Armas”
estaban ellas, sonrientes y desafiantes, prendiendo la mecha de
esta insurrección. Las secundarias de Liceos y colegios pobres,
violentadas desde niñas por “la familia” cómplice de tanto abuso,
acosadas en las calles por la masculinidad pedófila desde que
sus cuerpos comenzaron a crecer; niños y niñas que han sido
perseguidas por todos los Gobiernos cuando han confrontado
al poder, llegando con Piñera a una de las máximas expresiones
de represión en $hile hacia las secundarias: “Aula Segura”
que su relevante movimiento ha llamado “Jaula Segura”. Con
ellas se me desbordó el corazón de gozo como hoy se me enciende
de un dolor conocido, el de la frustración de intuir “Pactos
Neoliberales” en camino. Dudosos, perversos y bizarros…
Y es que ya lo hemos visto. Parte del feminismo autónomo
desarrollado en los años 90 y 2000 en Santiago, otras ciudades
del Norte y algunas ciudades de Wallmapu, surgió y se desarrolló
justamente desde esa vivencia que hoy se manifiesta en todo el país.
“No podemos entregar este potencial a la re-adecuación (neo) liberal
y racista de un nuevo pacto transicional”… Es la frase de una feminista
que tras una resistencia armada, llegó a la autonomía del feminismo.
Yo la apoyo. En este rincón del mundo, cualquier esfuerzo político
feminista sin autonomía, clase y territorio, perderá todo sentido
transformador radical, y no necesitamos nada menos que eso.
y racista de un nuevo pacto transicional”… Es la frase de una feminista
que tras una resistencia armada, llegó a la autonomía del feminismo.
Yo la apoyo. En este rincón del mundo, cualquier esfuerzo político
feminista sin autonomía, clase y territorio, perderá todo sentido
transformador radical, y no necesitamos nada menos que eso.
También en Irak, miles de jóvenes han estado protestando en las calles y
plazas durante más de un mes contra el desempleo, el coste de la vida, la
falta de servicios públicos y, en particular, contra la corrupción
generalizada a nivel político y gubernamental. Los jóvenes se manifiestan,
las fuerzas del orden burguesas disparan
Las protestas llevadas a cabo desde septiembre contra los gobiernos de Sudán, Argelia, Egipto, Jordania y Líbano también llegaron a Irak en octubre, especialmente a la capital Bagdad y a las provincias del sur del país, Basora, Maysan, Dhi Qar, Muthanna, Basora, Nassiriya, Hillah, Najaf, Amara y Diwaniya. En el sur del país, de hecho, a pesar de la presencia de las grandes compañías petroleras, el desempleo sigue siendo alto, los servicios sociales son penosos y los agricultores abandonan el campo debido a la drástica caída del nivel de los dos principales ríos, el Tigris y el Éufrates.
En
algunas ciudades como Nassiriya, Amara y Najaf, los manifestantes
incendiaron algunos edificios gubernamentales. En casi todas las ciudades se
produjeron enfrentamientos muy violentos: las manifestaciones comenzaron
pacíficamente, pero cuado los manifestantes entraron en los edificios
públicos para gritar su cólera, se convirtieron en enfrentamientos violentos
en los que las fuerzas de represión del gobierno, a menudo acompañadas por
grupos armados "desconocidos" y la acción de auténticos francotiradores, han
disparado sistemáticamente contra la multitud. En los primeros cuatro días
de protesta, 72 personas fueron oficialmente asesinadas, más de 3.000
heridas y 540 detenidas (1). No cabe duda: las manifestaciones contra el
gobierno de Adel Abdul Mahdi se enfrentaron desde el principio a una
violencia que no deja lugar a dudas sobre la voluntad política del actual
gobierno de aplastar por la fuerza un movimiento que desde su inicio ha
demostrado ser muy diferente al que en 2011 se presentó bajo el disfraz de
la "Primavera Árabe". Hasta la fecha, el 31 de octubre, hay más de 250
muertos y 8000 heridos; sólo en Karbala, la ciudad santa del Islam, el 29 de
octubre las milicias armadas chiítas han hecho una masacre: 18 muertos (2).
Pero las calles y plazas, desde Basora hasta Bagdad, siguen llenas de
rebeldes.
Todos los reportajes en los diferentes medios de prensa y radio-televisión
apuntan a esta diferencia. En 2011, el movimiento de revuelta que salió de
Túnez y luego llegó a Egipto, extendiéndose a casi todos los países árabes,
se identificó con un objetivo principal: derrocar al "dictador" del momento:
Bel Ali en Túnez, Mubarak en Egipto. El movimiento rebelde - basado en todas
estas ocasiones en las condiciones de extrema miseria de la gran mayoría de
la población- creyó que con la caída del tirano y la apertura de una nueva
fase democrática del país, se resolverían los problemas económicos y la vida
social y política. El verdadero poder, sin embargo, no estaba en manos del
tirano del momento y de su clan, sino de toda la clase dominante burguesa,
de la cual el tirano era ciertamente parte. Pero los imperialismos
euroamericanos que lo apoyaban, consideraron más conveniente para el
mantenimiento del poder económico y político la defenestración de un Ben Ali
y un Mubarak, fomentando intensamente la ilusión de que la nueva democracia
establecida con todo su aparato electoral y parlamentario tranquilizaría a
la población, restauraría la paz social gracias a la cual podría seguir
haciendo sus negocios y explotar a la clase proletaria como antes. De hecho,
más que antes. Que entonces el ejército desempeñó una función decisiva -en
los países con capitalismo atrasado es la única fuerza organizada y
concentrada en la defensa de los intereses del capital- lo ha demostrado
ampliamente que el Egipto de al-Sisi. Las ilusiones democráticas no podían
hacer otra cosa que chocar con la realidad de los capitalismos que, para
estar a la altura de sus relaciones con los imperialismos más fuertes y los
amos del mercado mundial, no pueden dejar de utilizar las mismas armas que
antes utilizaban los tiranos caídos: represión, encarcelamiento, asesinatos
selectivos, secuestros y desapariciones de figuras políticas que no se
someten al nuevo orden, etc.... Y en todo esto, las diferentes formaciones
confesionales-sunitas y chiítas, en particular, pero divididas entre sí por
intereses locales hasta el final de la guerra- juegan el habitual doble
papel: pacificadores del espíritu y partidarios de algunas facciones
burguesas e iniciadores de la imposición violenta de un fundamentalismo
islámico a través del cual controlar los territorios, los recursos y los
grupos humanos a explotar. La burguesía siempre lucha contra otra burguesía,
para hacer valer sus intereses de grupo, que lleva el uniforme militar, la
sotana, la chaqueta y corbata parlamentaria o el suéter de un empresario
moderno, pero todos juntos luchan sin duda contra el proletariado cada vez
que éste insinúa movilizarse en defensa de sus intereses de clase.
Los actuales movimientos de protesta y revuelta son, como hemos dicho,
diferentes, no tanto desde el punto de vista de las ilusiones democráticas -estas,
por desgracia, son difíciles de matar- como en su propia composición y
actitudes básicas. En Irak, esto ha demostrado ser más cierto que en otros
países. Son movimientos que, al menos hasta ahora, no han sido dirigidos por
los partidos de la oposición existentes, tienden a escapar incluso del
liderazgo de los imanes (en el Líbano en particular) y ya no confían en el
ejército. Las nuevas generaciones que salen a la calle no han vivido la
época de Saddam Hussein y su represión sistemática; tienen menos miedo de
las consecuencias de sus acciones, si se quiere son más "inconscientes",
pero gracias a su inconsciencia no tienen miedo de luchar con las manos
desnudas contra las balas y con sus acciones muestran aún más la brutalidad
de los gobernantes y del Estado. No luchan sobre la base de los principios
del Corán, sino como laicos; no luchan para llevar a sus líderes al
parlamento o al gobierno, sino para derrocar al poder político actual: no
ocupan los palacios de Goevrnative, sino que los prenden fuego. Este
verdadero “primitivismo”, una expresión de profunda cólera ante las
condiciones muy pobres de la existencia inmediata y la percepción de un
futuro aún peor, puede, por supuesto, canalizarse por diferentes caminos.
Una de ellas es sin duda la de una "democracia desde abajo", apoyada por la
fuerte demanda de la dimisión del gobierno de Abdul Mahdi, con muchos
muertos y heridos para obtenerlos, pero ante la cual no hay otra propuesta
política que la de confiar a alguna persona "del pueblo" la tarea de proveer
el cambio de guardia. Y esta es la verdadera debilidad de estos movimientos
de protesta y revuelta, en este sentido realmente popular, aunque los
proletarios estén ciertamente involucrados.
Irak es el cuarto mayor productor de petróleo del mundo (el segundo del
grupo OPEP, después de Arabia Saudí) y el duodécimo país más corrupto, según
Transparencia Internacional (3); una de cada cinco personas vive por debajo
del umbral de la pobreza y el desempleo juvenil se sitúa en torno al 25%;
estas son las cifras oficiales que, como sabemos, siempre fotografían la
realidad por defecto. Pero dos años después de lo que se considera la
derrota del ISIS y 16 años después de la invasión estadounidense de 2003, ¿cuál
es la situación económica y política en Irak? Desastrosa, es la respuesta
que dan todos los expertos burgueses. Un país rico en petróleo, y
extremadamente corrupto; una riqueza que se acumula en una pequeña parte de
la población -la burguesa y, como dijimos, no importa si lleva un uniforme
militar, la ropa de un político, un empresario o un religioso- y la pobreza
que se extiende sobre su gran mayoría. La revuelta, tarde o temprano, era de
esperar y, ciertamente, se esperaba. Lo que sorprendió a la burguesía árabe,
y también a la burguesía local, fue precisamente la duración de estas
revueltas y el hecho de haber escapado, y de seguir escapando, del control
por parte de organizaciones partidistas o religiosas con las que, obviamente,
siempre es posible, tarde o temprano, llegar a un acuerdo, incluso si
normalmente luchan entre sí. En realidad, el partido más importante de la
oposición en el parlamento irakí es el partido religioso encabezado por
Moqtada Sadr, el líder chiíta del Movimiento Sadrista, que, dada la duración
de las protestas, ahora está intentando dirigirlas dándoles recientemente su
apoyo "político" y también pidiendo la dimisión de Abdul Mahdi, por supuesto
con vistas a sustituir al Gobierno...
Pero las demandas de dimisión del gobierno actual, de nuevas elecciones,
bajo la ilusión de utilizar la democracia en beneficio de las masas
proletarias y pobres del país, chocarán con una fuerte desilusión, como ya
ha ocurrido después de Saddam Hussein, y como sucede cada vez que una nueva
figura política llega al gobierno. Hay demasiados intereses en conflicto
entre las diferentes facciones burguesas, entre sunitas y chiítas, entre los
diferentes líderes tribales y, no menos importante, entre las diferentes
facciones kurdas del norte de Irak. Irak, al igual que Siria, es un punto
estratégico en el mapa de Oriente Medio, no sólo por sus reservas de
petróleo, gas y minerales, sino también por su posición geográfica. Ambos
países constituyen una especie de vientre blando de Oriente Medio entre
Turquía en el norte, Irán en el este y Arabia Saudí en el sur, es decir,
entre las tres potencias regionales que tienen interés en extender su
influencia sobre Siria e Irak en detrimento de la otra. Y, como demuestran
las guerras del Golfo y las continuas guerras internas, los imperialismos
más fuertes del mundo insisten en toda la zona, desde los más antiguos, como
Gran Bretaña y Francia, hasta los Estados Unidos y los más recientes, como
Rusia y, por último pero no por ello menos importante, China, que se ha
convertido, entre otras cosas, en uno de los principales socios comerciales
de Irak, además de la India, Turquía y los Estados Unidos. Los intereses
conflictivos entre los capitalismos regionales están inevitablemente
entrelazados con los intereses conflictivos de los imperialismos que dominan
el mercado mundial, produciendo así una razón de permanente inestabilidad e
inseguridad dramática para todos los pueblos de la zona. El desarrollo
económico de todos los países de la zona, dependiendo de las relaciones con
el mercado internacional y del capital que se invierte o no se invierte en
la industrialización, es continuamente una tendencia poco clara: Durante
algunos años, las tasas de crecimiento pueden aumentar positivamente, como
ocurrió en Irak cuando, en 2011, el crecimiento económico aumentó un 11%
anual, gracias principalmente al sector petrolero (para el que había
superado la producción de 2,5 millones de barriles diarios), pero también a
la industria de la construcción y la agricultura y, muy importante en las
dos "ciudades santas" de Najaf y Karbala, también al turismo religioso y a
los servicios. Pero este crecimiento fue interrumpido en parte por la guerra
del ISIS contra todos y todos contra el ISIS. Luego se reanudó después de su
derrota, llegando a producir más de 4 millones de barriles de petróleo al
día. Sin embargo, el crecimiento económico, que sólo beneficia a las
compañías petroleras y a los capitalistas que se dedican a los sectores
económicos más lucrativos, no se corresponde con un nivel de vida más alto
para el proletariado y los campesinos pobres, porque la pobreza, el
desempleo, afecta a una gran parte de la población y las protestas y
disturbios que se vienen produciendo desde hace más de un mes son una clara
demostración de la explotación bestial a la que se ven sometidas estas masas
de trabajadores. Una gran parte de la población tiene entre 15 y 50 años, lo
que, para la capital, es la mano de obra ideal. No es de extrañar, por tanto,
que sean precisamente los jóvenes quienes llenen las calles y plazas, porque
son los más explotados y los más afectados por el desempleo.
A estos jóvenes no les falta valor para enfrentarse a la policía, al
ejército, a los francotiradores, a las milicias armadas, y el empuje que los
lleva a la calle cada vez tiene bases materiales muy fuertes: están sin
trabajo y no ven un futuro. Los gobernantes burgueses, los capitalistas, las
élites políticas y culturales no confían en ellos porque no son capaces de
proponer soluciones fiables e inmediatas; sin embargo, exigen democracia,
elecciones y que las mismas clases en el poder cambien al personal político
y gubernamental y les den esperanza de vida. Ponen ira, coraje,
inconsciencia, su propia sangre… y esto debería sacudir las conciencias de
los que tienen poder económico, político y militar.
Pero la realidad capitalista se desarrolla por caminos completamente
diferentes: las leyes del capitalismo guiron ayer a Saddam Hussein y a sus
aliados y enemigos, luego guiaron a todos aquellos que llegaron al poder en
un país atormentado por las guerras, y finalmente guiaron a los gobernantes
más recientes, antes muy apreciados por el pueblo y ahora considerados como
corruptos de una manera insoportable. Las mismas leyes guiarán a los nuevos
gobernantes que reemplazarán a Abdul Mahdi y mañana también a Moqtada Sadr o
a cualquier otro. Básicamente, nada cambiará; la economía seguirá creciendo,
la corrupción no desaparecerá, la represión de las protestas se repetirá de
diversas formas, el desempleo y la miseria seguirán apoderándose de los
estómagos y las entrañas de las masas trabajadoras. El camino parece no
tener salida.
Pero hay una alternativa y concierne precisamente a la clase trabajadora, a
la clase proletaria de cuya explotación sistemática obtienen sus ganancias
los capitalistas: una clase que debe reencontrarse, que debe esforzarse por
reconocer no sólo sus propias necesidades inmediatas, sino los medios y
métodos de lucha que por sí solos pueden dar una respuesta no temporal, no
efímera, a la cuestión social: los medios y métodos de la lucha de clases.
No basta con luchar valientemente contra un enemigo fuertemente armado y
falto de escrúpulos. Es dramáticamente ilusorio confiar en clases y fuerzas
sociales que tienen intereses completamente opuestos a los intereses de la
clase proletaria. Se trata de utilizar la propia fuerza, el propio coraje,
el empuje para rebelarse contra el régimen burgués que, de vez en cuando,
quizás con los rasgos socialistas reformistas más que con los rasgos del
predicador religioso, consigue cambiar su rostro para aplicar la misma
política antiobrera y represiva con el fin de salvaguardar los beneficios
capitalistas, organizarse como clase proletaria, de manera independiente, en
defensa exclusiva de sus propios intereses de clase, unificando a los
proletarios de cada sector, de cada categoría y de cada credo religioso en
una sola lucha anticapitalista, y por lo tanto antiburguesa. Para alcanzar
este resultado, los proletarios deben hacer lo siguiente
La perspectiva para los jóvenes y para los no tan jóvenes proletarios
irakíes, tanto como para los proletarios sirios, libaneses, egipcios,
argelinos, jordanos, sudaneses y de todos los países… se bifurca
inexorablemente: o luchar para llevar al poder a otros representantes de las
potencias burguesas, quizás menos corruptos o corruptibles al principio,
pero siempre representantes del capital dominante y prepararse para una vida
de incertidumbre y miseria poniéndola en manos de sus enemigos de clase que
la usarán para sus guerras o luchar por sí mismos, por su clase, por los
intereses de la clase productora por excelencia y que, en la historia,
representa el verdadero futuro de la sociedad: ¡la sociedad humana, no la
sociedad burguesa!
Sobre el terreno de esta lucha, los proletarios, superando el desahogo de
rabia, justificado pero inmediato, sacarán las experiencias que sirven para
su emancipación, experiencias prácticas, políticas y sociales. Y es sobre
esta base que surgirá la necesidad de ser representados políticamente como
una clase en general, por encima de las diferencias étnicas, profesionales,
de edad o de género; surgirá la necesidad de un partido que tenga un
programa político completamente opuesto al de todos los partidos burgueses,
un programa no nacional, sino internacional, en el que la lucha de clases
proletaria afectará tanto a la sociedad actual como a romper por completo
todo el aparato de dominación burguesa y capitalista, empezando por el
Estado. Este partido sólo puede ser comunista, revolucionario e
internacionalista y será más fuerte a medida que la lucha proletaria avance
sobre el terreno de la clase; un partido que es consciente del hecho de que
los proletarios luchan primero contra la burguesía de su propia casa, pero
que esta lucha tiene futuro sólo si es parte de una lucha internacional
porque la condición de obrero asalariado une a todos los proletarios de
cualquier país, por lo que los intereses proletarios de la clase son
intereses que van más allá de las fronteras de cualquier estado capitalista.
¡Contra cualquier solidaridad de objetivos e intereses entre proletarios y
burgueses!
¡La represión burguesa se combate con la organización de clase!
¡La lucha proletaria debe tomar la vía de la independencia de clase!
¡No a la bandera nacional, sí a la bandera roja!
¡Por la reanudación de la lucha de clase!
¡Por la constitución del Partido Comunista Internacional!
(1)
Cfr. www.ilpost.it/2019/10/05/irak-scontri-proteste/
(2)
Cfr https://nena-news.it/irak-la-repressione-non-ferma-i-giovani.
Ver
también https:// www. lemonde.fr/ international/ article/ 2019/10/28/
sans-pays -pas-d-ecole -la-jeunesse- irakienne-rejoint- le-mouvement- de-contestation_
6017200_3210.html
(3) Cfr.
www.ilpost.it/2019/10/25/sono-ricominciate-le-proteste-in-irak/
Partido Comunista Internacional
(El Proletario)
31 de octubre de 2019
www.pcint.org


