Mostrando entradas con la etiqueta autonomía de clase. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta autonomía de clase. Mostrar todas las entradas

 

Cubo mágico: el interregno $hileno

X victoria aldunate morales, lesbiana feminista antirracista

 

El único fantasma que recorre Chile, es una agenda política presentada como “plurinacional” y “feminista” (entre otras particularidades). Y esto no nació de la nada. Lo que hoy pinta así y a la vez “ciudadano”, no es pura performance (sahumadoras, pechos desnudos, en fin…), son un par de siglos de colonialismo interno.



Hay calle y acción directa, es verdad. También encuentros feministas que marcaron autonomía y anticapitalismo; que anunciaron lesbofobia, heterosexualidad obligatoria, racismo, clasismo e institucionalización, al interior del propio feminismo. Y también son innegables las feministas de movimientos proletarios que denunciaron al feminismo burgués. Pero todo ello ha convivido con feminismos sufragistas, sindicalizados, que accionaron en razón de ciudadanías, partidos y gobiernos.

Entrada la segunda mitad del siglo XX, vinieron los feminismos antidictatoriales y bastante variopintos en toda América Latina y El Caribe. De esos, los más concurridos devinieron en instituciones, partidos y cumbres. Y los otros, los menos cotizados, se repletaron de pobladoras, trabajadoras, empleadas, y mujeres con pasión y testimonios. Vino el siglo XXI y llegaron novísimos feminismos de la mano de nuevos partidos y movimientos; sus instituciones vieron en “el feminismo” un potencial relevante para ascender a los gobiernos. Prueba clara de esto es Chile hoy.


Al feminismo actual no lo malograron la performance de las Tesis, ni las doctoradas que categorizan “las violencias” en sus cátedras. Creo que en realidad es fruto de luchas pujantes con objetivos partidarios y también de aspiraciones individuales.

El feminismo -como otros movimientos de izquierdas- aunque sea disonante, ha sido (y es) parte del racismo, la colonialidad del poder y la heterosexualidad obligatoria en toda su patriarcalidad política.

Los feminismos nombraron opresiones femeninas, a veces reducidas a las que vivían sus líderes desde su pequeña burguesía, o su intelectualidad, o sus matrimonios y sus barrios. Sus seguidoras, identificándonos con esos relevantes, pero limitados, hallazgos, casi borramos un montón de diferencias de clase, color y accesos. Es el colonialismo interno, endógeno, negado, no problematizado, que nos acecha permanentemente.

Somos feminismos venidos de las izquierdas que adolecen de la misma occidentalidad prestada. Y que ahora, no conformes con eso, mayoritariamente, tienen como único horizonte “luchar contra la exclusión” para “incluirse” (e incluirnos), en un periodo en que ya el fin del capitalismo, no es tema.

Un “vivir bien” neoliberal “es posible” y bienvenida sea la acumulación de los inversores y resignificar la competencia (así nomás).

Esas izquierdas son ahora “feministas”, son feminismos izquierdistas, son izquierdismos socialdemócratas y feministas… Lo mismo da el orden de los factores: copia y pega, todo se puede combinar como los cuadraditos de colores del cubo mágico (cubo rubik), solo depende de los gustos e intereses del manipulador del cubo.


Después de la caída del socialismo real les entró el espíritu de las identidades, los ropajes étnicos, las sustancias ancestrales que instantáneamente cambiarían vidas… Las necesidades vanguardistas les movilizaron, pero no obstante las performances, se multiplican los conflictos de comunidades. Sin embargo, para eso también hay fórmulas: institucionalizarse con la promesa de que así no te quedarás fuera de sus democracias.

En la filosofía Arjona, últimamente referenciada por Apruebo Dignidad, sí son una mezcla perfecta, pero en este caso, de academias y ciudadanías. Gozan de teorías contrahegemónicas, pero categorizan, dividen, desintegran, fragmentan, tal como lo hizo ya occidente con los saberes ancestrales y populares. Y si miras sus medios de comunicación y escuchas bien sus discursos, verás que aplauden a los feminismos útiles, mientras los beligerantes y separatistas, son invisibles y desechables. Además, estos últimos vienen de mujeres viejas o escasamente educadas, sin doctorados ni títulos. Aunque igualmente -y no casualmente- los saberes de esos feminismos viejos, tan sospechosos, han sido objeto de extractivismo universitario, partidario e institucional. Los han transformado a todo tipo de terminología (a veces sorprendentemente críptica), para negar las fuentes, las raíces y sobre todo, los conflictos, tomando de ellos solo lo que luce tan impactante como ingenuo.


Las izquierdas socialdemócratas (feministas por añadidura) pueden caminar en la cuerda floja de un extremo al otro, pero se mueven en la estructura que el patriarcado capitalista creó para no ser intervenida. Menos por una socialdemocracia que funge de contrahegemónica, pero no lo es. Justo en ese punto, ocurre el “interregno” a la chilena -no el de Gramsci- un intervalo de tiempo (sui generis) en que lo anterior no se va, ni se irá, porque ya impregnó lo que se presenta como “nuevo”. De hecho se cocinan cuestiones bien freak: por ejemplo la tele nombra “obreras textiles” a unas diseñadoras alternativas que hacen rituales indígenas para darle energías a la costura de la banda presidencial del presidente electo (¡?). Pero en fin, lo más relevante es que las memorias de un feminismo marcado por las luchas de clases, antirracistas, anticoloniales y disidentes sexuales, de territorios arrasados por el imperialismo, no calzan. El único útil es un feminismo que no quede mal con nadie, ni con las clases dominantes ni con las subalternas. En este espíritu sororo, hacen pactos sociales interclasistas y transclasistas. Frágiles pactos porque las luchas de clases y antirracistas no les darán tregua, aunque el Estado las mantenga en suspenso para ahogarlas, aunque las apacigüe con leyes de inclusión y políticas de reconocimiento. Y es importante subrayar que no obstante toda esa seducción, igualmente sus gobiernos, despliegan “seguridad ciudadana” y control excluyente contra cualquier grupo que amenace su precario equilibrio.

Intuyo (porque no sé, soy ignorante), que no habrá paz porque no habrá justicia.


 

Difundimos un texto antiguo del 2018, en un nuevo aniversario de la UP. Nuestra memoria proletaria es un arma cargada de futuro:

 

MEMORIA AUTOCRÍTICA: LA DERROTA DEL PROLETARIADO EN CHILE

La última gran ofensiva del movimiento proletario chileno, y su derrota, se enmarca en el contexto histórico del segundo asalto proletario. Comprendemos este acontecimiento como una gran ola revolucionaria, donde la auto-organización de lxs proletarixs en todo el mundo va desarrollando su propia actividad vital, generando cada vez más tensión social y precipitando al capitalismo a una nueva crisis. Esta ofensiva, se caracterizó por diferentes formas de negación a la sociedad existente, de las cuales podemos destacar: el abstencionismo laboral en fábricas de Italia, el movimiento de ocupaciones en Francia, la toma de terrenos y fábricas en Chile, la proliferación de grupos autónomos de ataque anti-capitalista como el Movimiento Ibérico de Liberación (MIL) en España, la lucidez de grupos como Zengakuren en Japón que fueron pioneros en el mundo en lograr la coordinación de obrerxs, estudiantes y campesinxs teniendo como principal consigna “Ni imperialismo, ni estalinismo”, entre otras.

El proceso revolucionario en Chile se vino fraguando bastante años antes del periodo allendista, su contenido se expresó en la acción autónoma de amplios sectores del proletariado obrero y campesino; principalmente a través de tomas de terreno, ocupación de fábricas, organización barrial y acciones de autodefensa armada, prácticas que en su conjunto apuntaban a recuperar las condiciones de existencia que les había arrebatado el modo de producción capitalista y que conllevaron variadas masacres orquestadas por el Estado, anteriores al Golpe de 1973; entre ellas la masacre de los obreros y estudiantes en Santiago y Valparaíso en 1957 en la llamada “Huelga de la Chaucha”, la matanza de pobladores de la población José María Caro en 1962, el asesinato de trabajadores de la mina El Salvador en 1966 y la masacre de pobladores ocurrida en Puerto Montt en el año 1968.

Con la asunción al poder de la coalición izquierdista de la Unidad Popular, se comienza a poner en práctica un programa político que anticipaba la derrota de lxs proletarixs de este país, pues estxs abogaban por una política de nacionalización y reforma agraria que en ningún caso apunta a la superación de la sociedad de la mercancía, sino que más bien a su administración por medio de la gestión estatal a partir de la dirección de los partidos socialdemócratas (PC, PS, PR, PSD, MAPU, API).

La izquierda buscaba encuadrar las prácticas de antagonismo proletario en los mecanismos democráticos existentes, filtrando el poder revolucionario de la clase que se constituía lentamente en práctica viva contra el capitalismo. No obstante, el proletariado no se limitó a seguir las políticas democráticas de la Unidad Popular, sino que agudizó sus prácticas por fuera de los canales parlamentarios. Cuando lxs obrerxs comienzan a hablar y actuar por sí mismxs, se comienzan a generar las primeras contradicciones entre el Gobierno y “sus bases”. Con la espontánea ocupación obrera de diversas fábricas, Allende es forzado a nacionalizarlas para prevenir la autogestión de lxs trabajadorxs. Sin embargo, esto no fue suficiente, ya que lxs trabajadorxs chilenxs solo cambiaron un jefe por otro, de Kennecott o Anaconda (1) a la burocracia gobernante. La acumulación del capital es siempre acumulación a expensas del proletariado.

En el mundo rural lxs campesinxs realizaron “espontáneas tomas armadas” por fuera de la autoridad estatal. De hecho, el gobierno no dudó en denunciar “expropiaciones indiscriminadas”, y cuando se vio obligado a legitimar dichas tomas fue gracias a la presión de los campesinos.

En la huelga patronal en octubre de 1972 lxs obrerxs resisten la arremetida de la derecha tomando activamente las fábricas y coordinándose en Cordones industriales autónomos; las tareas que asumían estos era la producción y distribución de productos al mismo tiempo que organizaban la defensa armada contra los patrones (2). Sin embargo, las asociaciones que iban gestando lxs obrerxs seguían confiando en el “compañero presidente”, aunque su gobierno los atacara por ocupar activamente las fábricas que se organizaban sin asistencia sindical o estatal.

En los barrios la aplicación de las Junta de Abastecimiento Popular (instituciones creadas por el gobierno), fueron desbordadas por la auto-organización barrial reorganizada en los Comandos comunales y concretada por el explosivo desarrollo del movimiento poblador. Con la agudización de la lucha de clases “se puede afirmar con toda seguridad que entre 1970 y septiembre de 1973 se registraron en Santiago, al menos, 344 tomas exitosas de terrenos urbanos.” Así mismo, los Comandos comunales se extienden por todo el país; órganos territoriales formados –en primera instancia– como un intento de frenar la ofensiva de la burguesía, pero que terminaron por expresar el afán espontáneo de lxs trabajadorxs por auto-dirigirse, “teniendo acceso a las tareas de organización, dirección y control de la sociedad, como única forma de encarar directamente la resolución de sus problemas económicos y políticos.” (3)

Toda esta autonomía expresada en actos fue recuperada por las diversas organizaciones socialdemócratas del momento; las cuales jugarán un rol importante en este proceso en la medida que el desarrollo de auto-actividad proletaria es frenada por SU programa de “vía chilena al socialismo”.

La guinda de la torta de este permanente ataque de la izquierda a las prácticas de autonomía proletaria es el instante en que el mártir Salvador y su camarilla de burócratas desarman las milicias obreras meses antes del golpe, firmando en octubre de 1972 la Ley de control de armas, dejándolas indefensas ante los militares que ya estaban instalados en su gabinete. Comenzaba así una larga noche para el proletariado chileno.

El 11 de septiembre de 1973, la ultra izquierda de la época, en este caso el MIR –no cayó en la canallada de sus pares políticos que huían del país– no abandonó a lxs proletarixs que resistieron en sus poblaciones y fábricas, pues “el MIR dio órdenes de replegarse en orden y combatiendo. Sus militantes combatieron junto a los obreros pero –conscientes que la derrota del reformismo era inevitable– se retiraban en orden cuando la resistencia era imposible”. En la práctica, el mirirsmo nunca pudo sacudirse de la carga de la UP, pues su transa con el reformismo los había derrotado de antemano. Ya “meses antes del golpe algunos de sus dirigentes obreros más importantes habían roto con su dirección porque la consideraban burocrática y oportunista. En realidad se trata de una dirección que quiere hacer la revolución “para” los obreros, pero que no ha comprendido en absoluto que “la liberación de la clase solo puede ser obra de ella misma.”

El fracaso del proletariado en Chile estaba sentenciado de antemano cuando creyó ingenuamente en sus representantes políticos. Su falta de esclarecimiento teórico acerca de sus propios intereses le llevó a confiar gran parte de su organización a fuerzas externas, llámese: partidos, sindicatos, el poder del Estado, instituciones que obstruyeron una articulación verdaderamente antagónica contra el Capital. Ahora, esta reflexión no es una justificación del proletariado, sino, por el contrario, una autocrítica; ya que fue él mismo quien se conformó con la reforma y la “transición pacífica” al socialismo, con el “socialismo en un solo país” y con la Democracia. Fueron lxs propixs obrerxs quienes creyeron en el “respaldo” del gobierno del pueblo. Pero ya es hora de un ajuste de cuentas con el pasado, es hora de comprender que la revolución social es un conflicto entre la humanidad proletarizada y el capital, y no una lucha entre izquierda y derecha. Es hora de entender que la insurrección no necesita ni de jefes ni de vanguardias que dirijan a la gran masa del proletariado hacia la victoria total, sino que por el contrario, la clase necesita dotarse de su propia organización para combatir el viejo mundo y destruirlo; y por último, es de pronta urgencia entender que quienes hacen revoluciones a medias cavan su propia tumba.

 

NOTAS:

(1) Grandes empresas estadounidenses de extracción cuprífera.
(2) Hay actitudes que rompieron abiertamente con la cotidianidad capitalista; los obreros de la planta textil SUMAR en el contexto del paro nacional de la patronal de octubre de 1972, comenzaron a producir ropa y víveres textiles para entregar a los pobladores aledaños a la fábrica. Estas actitudes responden a una vida comunitaria real que venían forjando los obreros y pobladores del sector, a través de diversas actividades como bibliotecas populares y comedores comunes.
(3) Duque y Pastrana “La movilización reivindicativa urbana de los sectores populares en Chile”, 1972.

https://comunidaddelucha.noblogs.org/post/2018/09/11/memoria-autocritica-la-derrota-del-proletariado-en-chile/


[Covid19, Grecia] La llamada inicial. Contra los efectos nocivos para la auto-organización proletaria de la ideología de "quedarse en casa".

Asamblea de trabajadores y desempleados de la Plaza Syntagma
18 de Marzo 2020


En la época de la pandemia (que ciertamente es favorecida por el modo de producción capitalista, si no surge directamente de ella), es más evidente que nunca que la función del estado capitalista implica la protección del capital y el trabajo en general. Sin embargo, en términos que no permiten la auto-actividad de la clase trabajadora.

Frente a un nuevo "enemigo invisible" en medio de una crisis continua de reproducción de las relaciones capitalistas, el Estado elige cerrar ciertos sectores (relacionados con la circulación de mercancías no esenciales) e impone medidas para proteger al menor coste posible la mayor parte de la fuerza de trabajo necesaria, habiendo ya proscrito una parte de ella.

El personal político del capital es muy consciente del estado deplorable del sistema de salud pública ya que ellos mismos han aplicado políticas de extrema austeridad, de depreciación del trabajo y de reducción de la mano de obra, especialmente en los sectores de la reproducción de la fuerza de trabajo. Por eso que temen que el alto grado de contagio del virus invisible haga demasiado visibles las consecuencias de sus propias políticas, y por eso tratan de relegar al olvido y a la invisibilidad su exitosa campaña de recorte de los gastos estatales en materia de reproducción durante los últimos años de la llamada "crisis de la deuda". Si el estado capitalista ya podía presentarse como una organización autónoma y neutral que funcionaba en interés de la "sociedad civil" y de la "nación", ahora, en las condiciones de pánico masivo que el propio estado creó, aparece mucho más como "guardián de la salud pública" y "protector" de todos nosotros, aunque en términos militares. La cuarentena impuesta tiene como objetivo adicional la represión preventiva de cualquier cuestionamiento de la política estatal o de cualquier iniciativa proletaria autónoma y concertada de reivindicaciones y resistencias, especialmente cuando se presenta en términos de policía higiénica y disciplina, estigmatizando a los que violan el dogma de "quedarse en casa" como socialmente irresponsables y criminales.

Sin embargo, el confinamiento/auto-confinamiento debido al coronavirus y la prevención/prohibición de mítines/reuniones o, peor aún, la suspensión voluntaria del funcionamiento de los colectivos políticos tiene resultados desastrosos. El aislamiento o auto-aislamiento intensifica la sensación de debilidad y parálisis en condiciones de pánico masivo, en el mismo momento en que ya han surgido problemas muy graves, especialmente en lo que respecta a las relaciones laborales y los salarios.

    • Porque no creemos que la esfera pública proletaria deba retroceder ante los discursos de guerra del gobierno y el terrorismo mediático.
    • Porque la "nueva sociabilidad" bajo el eslogan de "quedate en casa" (solo), que el personal político del capital quiere imponernos, prepara la distopía de la persona antisocial, individualista, solitaria e indefensa.
    • Porque muchos de nosotros ya estamos en riesgo de salud en nuestros lugares de trabajo.
    • Porque muchos de nosotros ya nos quedamos en casa sin salario, mal pagados o desempleados.
    • Porque las relaciones laborales en varios sectores ya han sufrido otra mutación violenta (mucho más extensa que la del SARS-CoV-2).
    • Porque los mecanismos de represión les otorga la oportunidad de hacer lo que quieran y suprimir ciertas estructuras que el proletariado (internacional) utiliza para satisfacer sus necesidades "ilegales".
    • Porque ningún tipo de cooperación política/organizativa puede funcionar en condiciones de (auto)aislamiento, distanciamiento social y monólogos contemplativos en facebook.
    • Y porque no compartimos los sentimientos de "solidaridad nacional" expresados desde la periferia al centro metropolitano en apoyo al monólogo de los jefes.
    • Por todo ello, elegimos continuar nuestras reuniones (manteniendo las medidas de auto-protección e higiene) para discutir todo esto, así como sobre las formas colectivas de tratar con ellos.

¡LA "RESPONSABILIDAD INDIVIDUAL" ES UNA IDEOLOGÍA CAPITALISTA Y UN ENGAÑO!

¡AUMENTAR LOS GASTOS DEL ESTADO PARA EL SISTEMA DE SALUD PÚBLICA Y NO PARA LOS MILITARES!

NO ESTAREMOS CONFINADOS EN CASA

¡ABAJO LA POLICÍA, EL EJÉRCITO Y LA ADMINISTRACIÓN BIO-POLÍTICA DEL PROLETARIADO!

SALARIO SOCIAL COMPLETO PARA TODOS LOS TRABAJADORES DESPEDIDOS O CON LICENCIA

CONTRATACIÓN INMEDIATA CON AUMENTO DE SALARIOS EN HOSPITALES Y SUPERMERCADOS PARA QUE LOS TRABAJADORES EXISTENTES NO SE SIENTAN COMPLETAMENTE ABRUMADOS

Jaulas en rebelión
X victoria aldunate morales, lesbiana feminista antirracista





Estos días la he recordado más. No porque sea activista, luchadora social, 
feminista o mártir (no es nada de eso), sino por su rabia y resentimiento 
con la vida. Sé que somos la gente de estos territorios, la responsable de 
nuestros destinos y con eso, de los destinos de mierda que ella y otras han 
recibido. 
Empezó a consumir alcohol de adulta, con hijos, “casada por las leyes”, 
y me relató que lo hizo para acompañar a su marido, pero especialmente 
para que la familia de él, la aceptara. Luego pasaron juntos a la pasta 
“y todo fue peor”. Igual nunca la llegaron a aceptar, pues se ha separado 
de él cada vez que la ha agredido. Y ya sabemos que esta “familia” que 
tanto le gusta manosear en sus discursos a la Dere$ha patriota, suele 
operar como pandilla, coludida contra ti, si les denuncias a sus hombres. 


  • “Pero siempre vuelvo po. ¿Tú cachai que vuelvo aunque sé que no 
    tengo que volver?, ¿tú entendís por qué?, ¿tú cachai que debería 
    cuidar a mis hijos, pero no lo hago como ellos se merecen? Sé que 
    esta cuestión me pasa porque soy mujer y pobre y sola en el mundo, 
    y sé que mi mamá lo hizo como las wevas, pero hizo lo que pudo, 
    que este mundo es injusto con ella y conmigo y con toda la gente 
    como yo, y que los ricos que nos estrujan, las sacan pelas, y que 
    habría que botar a estos desgraciados del poder, y que robarle a 
    un rico tiene como mil años de perdón po…”

No olvido nuestras conversaciones sobre violencia, su profundidad 
que me enseñó cosas que no sabía. Y no me enoja en absoluto que 
luego de comprender tanto y reírnos y llorar, “igual la hiciera”
como dicen algunos “profesionales”. Aprendí que no se trata de 
la comunidad ni menos de mí, ni de “los profesionales”, ni siquiera 
solo de ella, sino de todo este mundo y su transcurrir. Que se trata 
de 500 años de colonialidad y hoy en $hile, de 46 años de vejaciones. 
Ella es una mujer que nació en los 80 cuando ya todo se estaba yendo
 al canasto de la basura de los pactos entre cúpulas partidistas. 
La imagen más potente que tengo de su relato es recordarse a los 
3 años “bajo una mesón en que distribuían comida a las niñas 
del SENAME, con el poto cagado, todo cocido, toda meada, llorando 
por horas y nadie me escuchaba…”. A esa edad llegó a SENAME, 
su madre se había ido a trabajar a la ciudad y nunca más apareció, 
el resto de la familia no la podía cuidar. La consultante de la que hablo, 
soñaba mucho con esa imagen y cada vez que la recuerdo, me conmociona.   
     

Tenemos unos saqueos bien merecidos, como diría mi abuela. Una 
insurrección popular en marcha y nos oponen sus ya tradicionales 
Crímenes Contra la Humanidad. Vomito en todas sus tradiciones, 
patriotismos y banderas. Nos proponen una falsa “Unidad” cabildeada,-así como si estuviéramos en la Colonia criolla-. “Cabildos” 
fundamentalmente surgidos desde instituciones municipales, 
con lenguajes leguleyos, ciudadanos, liberales para consumidores 
y letrados… Nos invitan a “unirnos” con quienes nos explotan,  
nos arrebatan la existencia y nos han robado por 46 años una 
felicidad que sólo puede ser colectiva, o no es. Si no, es una pura  
performance liberal: corazoncitos coloridos en redes sociales, 
discursos de libertades individuales y esfuerzo personal. Una 
sociedad así, a la mujer de la que hablo, solo la va señalar como 
“saqueadora”, la va a denostar, la va a borrar. Se me enciende el 
corazón de dolor, uno que ya se había desbordado el viernes 18 
de octubre cuando esto empezó. Salíamos de una audiencia de familia 
en Pudahuel con otras mujeres. Una de ellas había ido a probar que 
su casa es su casa incluso ahora que se separó del marido agresor. 
Nos había ido mal y nos sentamos en un boliche a tomar café y comer 
torta porque eso alegra. Igualmente, logramos reír de cómo cada 
una nos hemos ido haciendo feministas, y de lo qué la gente a 
nuestro alrededor imagina por “feminismo”. Hablamos de las 
poblaciones en que vivimos y de lo mucho que nos está costando 
la vida cotidiana. Volvimos al metro y ahí en “Plaza de  Armas” 
estaban ellas, sonrientes y desafiantes, prendiendo la mecha de 
esta insurrección. Las secundarias de Liceos y colegios pobres, 
violentadas desde niñas por “la familia” cómplice de tanto abuso, 
acosadas en las calles por la masculinidad pedófila desde que 
sus cuerpos comenzaron a crecer; niños y niñas que han sido 
perseguidas por todos los Gobiernos cuando han confrontado 
al poder, llegando con Piñera a una de las máximas expresiones 
de represión en $hile hacia las secundarias: “Aula Segura” 
que su relevante movimiento ha llamado “Jaula Segura”. Con 
ellas se me desbordó el corazón de gozo como hoy se me enciende 
de un dolor conocido, el de la frustración de intuir “Pactos 
Neoliberales” en camino. Dudosos, perversos y bizarros… 
Y es que ya lo hemos visto. Parte del feminismo autónomo 
desarrollado en los años 90 y 2000 en Santiago, otras ciudades 
del Norte y algunas ciudades de Wallmapu, surgió y se desarrolló 
justamente desde esa vivencia que hoy se manifiesta en todo el país. 

“No podemos entregar este potencial a la re-adecuación (neo) liberal 
y racista de un nuevo pacto transicional”… Es la frase de una feminista 
que tras una resistencia armada, llegó a la autonomía del feminismo. 
Yo la apoyo. En este rincón del mundo, cualquier esfuerzo político 
feminista sin autonomía, clase y territorio, perderá todo sentido 
transformador radical, y no necesitamos nada menos que eso.





En Sudán, el interclasismo y el democratismo conducen la revuelta a la derrota
Lunes 3 de junio, luego de haber cortado la electricidad en el centro de la capital, Jartum, y bloqueado la red Internet, el Consejo Militar de Transición (CMT), instancia militar que dirige al país, envió comandos policiales y paramilitares a atacar el sit-in llevado a cabo delante del Cuartel General del ejército, iniciado varias semanas atrás, y a quitar las barricadas erigidas en diversos barrios. Los hospitales en que se encontraban los heridos fueron atacados por comandos que tomaron por blanco al personal médico, mujeres que fueron violadas, etc. Las fuerzas militares intervinieron también en otras ciudades del país: Nuhood, Atbara, Port Sudán, etc.
Al momento en que escribimos, las víctimas en la capital llegan a 116 muertos, (incluyendo los cadáveres encontrados en el Nilo) y varias centenas de heridos, más un número indeterminado de responsables políticos y militantes que fueron arrestados o desaparecidos.

*     *     *

Las manifestaciones habían comenzado en los primeros días del año pasado, contra el alza de los precios de la harina y del pan, como consecuencia de la imposición de las medidas de austeridad que exige el FMI, a fin de restablecer las finanzas del país. La secesión del sur del país ha hecho perder a Sudan el 75% de su producción petrolera, la cual es su principal exportación y su primer fuente de divisas, mientras que una gran parte de los productos alimenticios deben ser importados. Si el robo de las riquezas por parte de los círculos dirigentes (cuyos miles de millones son puestos en los cofres de los bancos occidentales), suscita una legitima indignación en la población, ello no hace más que agregarse a las consecuencias de la crisis capitalista internacional, la cual es la principal causa de los problemas económicos en Sudan. 

 Lo que puso el fuego a la pólvora fueron las nuevas alzas drásticas de los productos de primera necesidad (multiplicada por tres en el caso del pan) decretadas en diciembre, mientras que la inflación llega ya a un 60%, producto de la baja de subvenciones decretada bajo los concejos del FMI. Sus economistas contaban sin duda alguna con las capacidades represivas del régimen para hacer pasar estas medidas hambreadoras tan visibles. En efecto, hasta ahora, un potente aparato militar y policial ha podido aplastar a las diversas olas de manifestaciones y rebeliones ocurridas en Sudan desde el golpe de Estado en junio de 1989 que llevó al poder a Omar el-Bechir.
El régimen civil que fue derrocado se encontraba en plena crisis, a causa de su incapacidad para resolver el conflicto con el Sur que había provocado en esta región una hambruna en que morirán, según ciertas estimaciones de ONG, cerca de 250.000 personas. El nuevo régimen militar, que se apoya en organizaciones islamitas, prohíbe los partidos políticos, sindicatos y otras organizaciones no religiosas, purgó las filas del ejército, la política, y la función pública para eliminar a potenciales opositores, e impuso un código islámico (charia). Construyo un aparato represivo diversificado, con fuerzas paramilitares y milicias especializadas en la represión de los movimientos sociales y revueltas, como en Darfur.
Estas fuerzas represivas han sido incapaces de impedir que el descontento generalizado se tradujera en manifestaciones de masa; comenzadas en la ciudad de Atbar, rica de una historia de luchas obreras, dichas manifestaciones se extenderán por todo el país y rápidamente tomarán un giro político, exigiendo la partida de el-Bechir y la caída del régimen.
Finalmente, el 11 de abril, los militares se decidirán a destituir a el-Bachir y arrestar algunos de sus favoritos (1).
Después de discutir con las "Fuerzas para la Declaración de Libertad y Cambio", también conocidas como "Alianza para la Libertad y el Cambio" (AFC), los militares formaron el Consejo Militar de Transición. La AFC es una reunión de varias fuerzas de oposición formadas en enero de este año; reúne a la "Asociación de Profesionales Sudaneses" (SPA: organización de médicos, abogados y otras profesiones liberales, fundada en octubre de 2016), Fuerzas del Consenso Nacional (NCF), que incluye al PC sudanés, el partido Umma (un partido totalmente burgués que ha estado varias veces en el poder antes del régimen militar de al-Bashir), etc. El texto constitutivo de la AFC se llama "Declaración de Libertad y Cambio"; consta de dos puntos: la salida de el-Bashir y la formación de un gobierno provisional "compuesto por personas calificadas por su competencia y su buena reputación, representando a los diversos grupos sudaneses y reuniendo el consenso de la mayoría", que gobernaría durante 4 años, el momento de establecer una "estructura democrática sólida y organizar elecciones" (2). No hay nada allí que satisfaga las necesidades básicas de las masas desheredadas que se han movilizado para sobrevivir y no pueden esperar cuatro años. La presencia del PC no debe engañarnos: a pesar de su nombre, este partido es de hecho una organización nacionalista que, en el curso de su historia y a pesar de la represión que la ha golpeado, siempre ha apoyado al orden burgués y al Estado nacional.
Mientras que la desconfianza de las masas hacia los líderes militares, a pesar de las medidas adoptadas por la CMT, como el levantamiento del estado de emergencia, daba lugar a la instalación del sit-in ya descrito y a la reanudación de las manifestaciones, la AFC y la CMT iniciaron negociaciones. El 27 de abril, el principio de establecer un Consejo Conjunto para reemplazar a la CMT y gestionar una transición de 3 años parecía haberse establecido; pero el resultado fue difícil, ya que los líderes militares querían el control del Consejo y el 20 de mayo se interrumpieron las negociaciones. El apoyo de Egipto, los Emiratos Árabes Unidos y Arabia Saudita (que prometieron $ 3 mil millones en asistencia a la CMT), reforzó la negativa de los militares a hacer concesiones significativas. Buscando confiar en los sentimientos religiosos todavía muy presentes, especialmente en el campo (la población sudanesa es predominantemente agrícola) estos lanzaron una campaña de opinión contra la AFC que lo acusaba de querer suprimir la Charia.
La AFC quiso replicar pidiendo una huelga general "pacífica" de 2 días, para los días 28 y 29 de mayo, una iniciativa que no compartió el partido Uumma. El SPA, que afirma tener organizaciones ferroviarias y de obreros en su seno, es el ala actuante de la Alianza; ha seguido multiplicando las declaraciones pacifistas, por el mantenimiento de la paz social y por la unidad interclasista de todos los sudaneses. Al presentar el llamado a la huelga general, trató de negar cualquier naturaleza subversiva: la huelga "solo obstaculiza a la CMT al advertir que podría reducirse a la impotencia de la noche a la mañana". Agregando: "a menos que recurra desesperadamente al uso de las armas y de la fuerza, perdiendo así toda legitimidad.  (...) Esto sería fácilmente rechazado por nuestro antídoto pacífico y nuestra unidad armoniosa, como ha sido comprobado repetidamente por nuestra práctica y nuestra experiencia" (3).
Pero tan pronto como terminó la huelga general, la CMT reaccionó desatando la represión y los líderes militares declararon que las negociaciones habían terminado y que ellos mismos organizarían las elecciones. ¡Miseria de las ilusiones de la democracia pequeñoburguesa! El SPA solo pudo responder lanzando llamamientos desesperados al ejército para defender a los manifestantes (!) (4), mientras que la Alianza declaró que estaba lanzando una "escalada de la revolución" que consistía esencialmente en decidir detener las negociaciones (¡ya interrumpidas por los militares!) y pedir a los grandes Estados imperialistas que presionen a la CMT ...
Después de la represión a principios de esta semana, la Organización por la Unidad Africana (actualmente presidida por Egipto) envió al Primer Ministro etíope, Abiy Ahmed, el 8 de junio a actuar como "mediador" entre el ejército y los opositores de la Alianza. Ahmed de nuevo se fue, después de dar bellos discursos sobre la democracia    ... pero la represión continuó, incluso abatiéndose sobre los líderes políticos de la Alianza que habían conocido al ministro etíope.
El Consejo de Seguridad de la ONU intentó presentar una resolución para pedir el fin de la violencia, pero Rusia y China se opusieron. Los Estados Unidos, temiendo un nuevo brote de inestabilidad, le pidieron a Arabia Saudita que use su influencia en la CMT para calmar la situación.
Sudán tiene una importancia estratégica evidente, debido a su posición en el Mar Rojo y entre Egipto y Etiopía. Despierta los intereses de las potencias regionales en conflicto y el imperialismo mundial. Anteriormente cercano a Irán, el régimen de el-Bashir había reanudado relaciones con Arabia Saudita y Egipto hasta el punto de enviar un contingente para participar en la guerra en Yemen. Hoy, según un comunicado oficial francés, Arabia Saudita "apoya política y financieramente a las fuerzas armadas saudíes". El año pasado, Estados Unidos levantó sus últimas sanciones (¡contra un régimen que habían acusado de genocidio en Darfur!) Y estableció un centro de la CIA en Jartum. La Unión Europea había hecho acuerdos con ella para detener la emigración (Sudán es un punto de cruce), reforzando la milicia y, por lo tanto, la naturaleza represiva del régimen. China, pero también Turquía y Rusia, están interesadas en la situación en Sudán. En resumen, Sudán representa un concentrado de contradicciones intercapitalistas. Todos estos Estados burgueses buscan e intentarán influir en lo que sucede allí.
Los proletarios de otros países también deben estar interesados; deben mostrar su solidaridad con el proletariado y las masas pobres de Sudán, comenzando por denunciar las acciones de "su" burguesía, mientras esperan tener la fuerza para demostrar en la lucha contra el capitalismo una verdadera solidaridad de clase activa.

*     *     *

Gilbert Achcar, el "especialista" de Oriente Medio para la Cuarta Internacional (ex SUQI), escribe en un artículo que la superioridad del movimiento sudanés en relación con el movimiento argelino consiste en tener una "dirección política excepcional" – la Alianza, en la que la SPA "ocupa un lugar central" –, mientras que una dirección política está ausente en Argelia (5).
¡Pero esta llamada dirección política excepcional solo puede llevar al movimiento a la derrota, debido a su naturaleza social esencialmente pequeñoburguesa, y a sus orientaciones democráticas, pacifistas e interclasistas!
Al concluir su texto, Achcar cita con aprobación un artículo del Financial Times, el órgano de los círculos financieros de la City de Londres, donde se dice que el movimiento en Sudán recuerda la situación en Rusia en 1917, después de la caída del Zar. No es por azar que nuestro trotskista "olvidara" que en 1917 en Rusia había un partido que estaba luchando contra la dirección democrática burguesa: el trotskismo degenerado de hoy ha dado la espalda por completo a las posiciones de clase y a los principios marxistas para unirse al democratismo burgués.
El Partido Bolchevique luchó duramente para que el proletariado rompiera con la unión interclasista, dejara de seguir las orientaciones burguesas y asumiera la dirección de la lucha sobre bases de clase – única forma de arrastrar detrás suyo a las masas explotadas y oprimidas de las ciudades y el campo contra el poder burgués, en lugar de estar a la zaga de la pequeña burguesía.
Sin una vanguardia que rechace el interclasismo, que luche contra las orientaciones democráticas burguesas y que conquiste la dirección de la lucha proletaria, es decir, sin un partido revolucionario comunista, firmemente organizado y políticamente sólido, los proletarios se encuentran desarmados frente a la burguesía; condenados en el mejor de los casos a ser utilizados por otros, y en el peor a ser víctimas del enemigo de clase.
Los acontecimientos actuales plantean con fuerza imperiosa la necesidad de este partido proletario internacionalista e internacional. No se constituirá automáticamente, pero será el fruto del esfuerzo de los proletarios más conscientes empujados a buscar una brújula segura para guiarlos en su lucha; esta brújula es el auténtico programa comunista que nuestra corriente ha restaurado y defendido contra todas las desviaciones, y gracias al cual trabajamos para reconstituir este órgano de combate de la clase proletaria, sin el cual los tesoros de combatividad se pierden en vano.
¡Solidaridad de clase con los proletarios y las masas oprimidas de Sudán!
¡Por la reconstitución internacional del partido revolucionario de clase!
 





(1) La información según la cual el-Bechir habría sido apresado es considerada por la población como una mentira de los militares.
(2) https://www.sudaneseprofessionals.org/en/declaration-of-freedom-and-change/ Los diferentes partidos de oposición que participan en la Alianza se encuentran esencialmente presentes en la emigración y estiman que se necesitara mucho tiempo para implantarse en el país.
(3) Comunicado del 26/5
(4) Comunicado del 3/6
(5) Ver « Le Soudan et l’Algérie reprennent-ils le flambeau du “printemps arabe” » (¿Recogen Sudán y Argelia la antorcha de la “primavera árabe”?), Le Monde Diplomatique, junio 2019.
Partido Comunista Internacional (El Proletario)
10 de junio de 2019
www.pcint.org



Recibimos y alentamos su difusión

https://www.youtube.com/watch?v=8fHhGyTr_CQ&feature=youtu.be

Breve balance sobre la actual situación agudizada a raíz de los sucesos en Nochixtlan Oaxaca.
¡Por la extensión y generalización de las luchas proletarias, no sólo en Oaxaca, sino en todo el mundo!
¡Por la autonomía de clase!





ARCHIVO

Traduce-Translate-Μετάφραση

Etiquetas

comunicación proletaria solidaridad internacional internacionalismo comunicados chile pcint protestas sociales lucha de clases contra la represión solidaridad con lxs presxs comunistas grecia revueltas francia guerra a la guerra anticapitalistas internacionalismo proletario acción directa EEUU Palestina guerra de clases Venezuela textos Italia anarquistas memoria Argentina english solidaridad proletaria internacionalista Territorio Mapuche contra la guerra derrotismo revolucionario feminismo méxico análisis Alemania detenidas estado español (españa-XPAIN) lucha proletaria Shile antimperialismo huelga general huelgas mujer policía asesina presos políticos Ecuador Israel Ukrania contra el capital kurdistán proletarixs internacionalistas 1º de mayo Iran Rojava Siria contra la democracia contra las elecciones covid-19 okupacion por el comunismo / por la anarquia trabajadores en lucha comunismo francés migrantes Chequia Rusia antipatriarcado disturbios fascismo y antifascismo noticias oaxaca solidaridad de clase solidaridad proletaria contra caridad cristiana anticarcelario brasil bélgica contra el estado policial contra el nacionalismo contra el trabajo 8 de marzo República Dominicana Turkia UK anticapitalismo antifascismo autonomía de clase expropiación fotos guerra social huelga de hambre insurrección lucha revolucionaria refugiados Barcelona Mediterráneo antimilitarismo de clase antirracismo contra el fascismo contra la patria contra la sociedad cárcel desalojos son disturbios deserción haití libertad para todxs lucha obrera lucha social pintadas protestas trabajadores y estudiantes ucrania Gabriel Pombo da Silva PCI-ICP Portugal República Checa UIT-CI Uruguay caribe chalecos amarillos contra la burguesía cuba defensa de la tierra irak minería pegatas perú revolución comunista terrorismo Colombia Egipto Irán Paraguay Polonia abolición del trabajo asalariado américa del sur antidesarrollismo atentados catástrofes class war contra el reformismo y el oportunismo desaparecidos euskalherria indepedencia de clase no son accidentes propaganda. affiche reflexión revolución social saqueos teoría violencia revolucionaria África Bolivia Catalunya China Claudio Lavazza G20 Golpe de estado Haiti India Nápoles Sudán Túnez ZAD agitación antinazis asocianismo obrero barrios proletarios berlín brigadas internacionales contra el mundial de fútbol contra la iglesia católica contra la religión contra la unidad nacional contra las fronteras contra las ongs derecho al aborto despidos economía política encuentros epidemia extradicción feminicidio feria grupos autónomos historia jornadas latinoamérica marruecos no borders pensiones presos revolución internacional sabotajes santiago maldonado un patriota un idiota 11deseptiembre América del norte Arabia Saudí Argelia Bielorrusia Birmania Bosnia Bulgaria CNA Cibao Comuna de París Corea del Norte Corea del Sur Cuarta Internacional DIY Estado = Mafia Filipinas Flora Sanhueza GCI Gran Bretaña Guadalupe Hambach Forest Hong Kong Kenia Kosovo Libano Liberia Madagascar Marcelo Villarroel Marco Camenish Martinica Mumia Abu Jamal Myanmar Nicaragua Portland Punki Mauri Presente! RIF Sebastian Oversluij Suiza Tendencia Comunista Internacionalista Tunez Val di susa Vietnam Yemen Zaragoza abstención activa afganistan angry asambleas de trabajadores ateismo atropello autodefensa autoorganización bangladesh caja de resistencia ccf censura contra el fracking contra la reforma laboral contra la socialdemocracia contra las olimpiadas contra toda nocividad crisis crítica de la ideología deconstrucción derecho de autodeterminación dictadura dirección donbass día del joven combatiente exarchia excluidos exilio ferroviarios generación Z gilets jaunes grupo Barbaria guerra comercial guerra sucia huelga ilimitada y sin preaviso indymedia interseccional ioannina jornadas anárquicas kobane kurdo lumpen miseria movimientos de parados narcotráfico no Tav normalistas novara organización organización anarquista piquete praxis revolucionaria programa pueblos originarios que se vayan todos rebelión registros resistencia revolución socialista san francisco somos lxs nietxs de las brujas que nunca pudisteis quemar son asesinatos sudáfrica terremoto toxicidad trotsky turismo = miseria social violencia virus vivienda zapatista árabe