CARTA DE LA MADRE DE UN PRESO POLÍTICO EN EL CHILE ACTUAL.
ESTE MIÉRCOLES 17 TENDRÁ AUDIENCIA “LEFTARO SE DEFENDIÓ Y DEFENDIÓ A SUS COMPAÑEROS EN EL CONTEXTO DE LAS PROTESTAS DE CONMEMORACIÓN DE LOS 50 AÑOS DEL GOLPE DE ESTADO EN CHILE”.
“QUE LOS FISCALES A CARGO CONCRETEN
LOS PROCESOS INVESTIGATIVOS
COMO ES DEBIDO”.
PRONUNCIAMIENTO DE LA MADRE
DE LEFTRARO GUZMÁN OVANDO
PRESO POLÍTICO
Sobre mi hijo
Se encuentra detenido en el penal Santiago 1 junto a otros presos políticos. Fue detenido en el contexto de la conmemoración de los 50 años del golpe de Estado. Se ha aplicado sobre él una medida cautelar abusiva en base a acusaciones descontextualizadas y sin contar con procesos investigativos concretos. La acción judicial que el Estado chileno ha arremetido contra mi hijo, ha tenido bajo amenaza la integridad de él y de toda su comunidad.
El Estado chileno deberá responder alguna vez por dirigir sus políticas jurídicas, reconocidas como abusivas y excesivas y su violencia hacia nuestros hijos e hijas.
Los nuestros, son hijos e hijas del rigor y la crueldad de una estructura capitalista perversa que a la vez que enseña la violencia y los consumos como algo deseable, lo concentra solo en una clase. Son hijas e hijos de madres solteras, profesoras, supervivientes de dictaduras políticas y económicas, que con fuerza y creatividad nos hemos educado y les hemos criado en nuestras comunidades y escuelas rurales.
Nuestros hijos e hijas son víctimas y han reaccionado a la embestida de las políticas del Estado que con su violencia policial, propagación de consumos, armas y distracciones de manuales constitucionales, han debilitado a personas, organizaciones territoriales y a comunidades. Los medios de comunicación masivos son y han sido sus aliados, difundiendo, “educando” y comercializando la violencia en todas sus formas racistas, clasistas, machistas y otras, y con su militarismo, instigando las armas en todas sus plataformas.
Con su templanza y carácter y con el cariño de sus compañerxs, mi hijo ha logrado sostener este tiempo de prisión, pero que sabemos, es injusta.
Este miércoles 17 de enero, él se debe enfrentar a una audiencia para solicitar su libertad, la aceleración del proceso de investigación o cambio de la medida cautelar y principalmente la modificación de la connotación de la acusación, pues actuó en su propia defensa y la de sus compañeros.
Sobre mí
Soy la madre de Leftraro, por opción política escogí trabajar en aulas de escuelas municipales, porque allí pasan la mayor parte de sus vidas las y los hijos de trabajadores, pobladoras y comunidades. Desde mi práctica pedagógica colaboro en sostener y transformar con decisión las aulas de escuelas rurales, estableciendo límites a la avanzada del nazismo, derechización y ecocidio de terriotrios del sur de chile, donde las políticas educativas de los últimos gobiernos solo han sumado exclusión y pobrezas.
Hoy escribo este comunicado buscando recordar que la responsabilidad de la violencia la tiene el Estado. Las mamás solteras y trabajadoras de la educación, por generaciones hemos resistido para librar a la niñez de muchas formas de violencia acostumbradas e instigadas por la estructura del capital. Desde los juguetes que les obsequiamos, las redes y espacios comunitarios de protección y creación que hemos inventado, hasta nuestro trabajo diario en las aulas han sido un aporte a la transformación de la vida.
Pido a las organizaciones sociales, de mujeres, feministas, solidarizar, estar atentas al caso, no olvidar que en Chile hay prisioneros y prisioneras políticas; a encender memorias y cantos, sumar cariños, newen y acciones para conseguir la libertad de Leftraro y de todas y todos los presos políticos de las luchas de transformación y resistencia contra el capital y el patriarcado.
Lleni Ovando Cristóbal, profesora básica rural con especialidad en ciencias naturales. Especialista en educación rural y desarrollo local con estudios de posgrado en educación y currículum
Intifada mundial #1
¿Autonomía palestina o autonomía de nuestra lucha de clases?
Hay que decir desde el principio de nuestro boletín que no deseamos la creación de un Estado palestino en lugar del Estado sionista de Israel. Ni apoyamos las conversaciones de paz ni deseamos la autonomía palestina: la única autonomía por la que merece la pena luchar es la autonomía de nuestra lucha de clase contra el capitalismo.
En todo el mundo, la burguesía presenta la Intifada como una lucha nacionalista entre palestinos e israelíes o árabes y judíos. De Tel Aviv a Argel, de Roma a Nueva York, la burguesía internacional, a través de sus medios de comunicación, describe la lucha en los mismos términos.
El conflicto no es entre palestinos e israelíes; es entre dos clases con intereses contrapuestos: la burguesía y el proletariado.
El levantamiento de la clase obrera palestina ha sido utilizado por ciertas facciones burguesas como prueba del deseo de un Estado palestino; un Estado que estará dominado por el “portavoz oficial” del pueblo palestino: la burguesa Organización para la Liberación de Palestina.
Las luchas de liberación nacional cuentan tradicionalmente con el apoyo de maoístas, estalinistas y otros partidos situados a la izquierda de la burguesía. Por lo general, el argumento se basa en la falsa idea de que el socialismo puede construirse en un solo país. La historia nos muestra la insensatez de esta idea: aunque se establezcan gobiernos con el objetivo de defender los intereses de los trabajadores, no pueden esperar hacerlo dada la naturaleza imperialista del capital. Los Estados nacionales tienen que funcionar según las reglas del mercado mundial. La única respuesta a la explotación mundial es el comunismo mundial.
Dentro de lo que se denominan luchas de liberación nacional, o dentro de las luchas que son secuestradas para convertirse en ellas, siempre hay una lucha de clases: en Irlanda del Norte, como en Cachemira, como en Israel. La creación de un nuevo Estado no ofrece nada a la clase trabajadora, salvo la oportunidad de ser gobernada por una clase dirigente que comparte una parte de su herencia cultural y lingüística.
Los izquierdistas de todo el mundo defienden a la OLP y sus políticas “progresistas” de liberación nacional. Del mismo modo que defendieron al Congreso Nacional Africano, a los Jemeres Rojos y al Viet Cong. Cuando se critica a la OLP es por su “estatismo, jerarquía, vanguardismo y terrorismo”; se pasa por alto el hecho de que la OLP es el enemigo de clase del proletariado.
Los izquierdistas argumentan que es necesaria una alianza de la clase obrera con elementos “progresistas” de la burguesía contra el mal mayor del Estado de Israel. Rechazamos esta noción peligrosa y espuria. Una alianza con cualquier facción o elemento de la burguesía, lejos de fortalecer la intifada, la desarma irrevocablemente. Por ejemplo, en 1979 una oleada masiva de lucha de clases en Irán barrió al Sha. En el plazo de un año, la “alianza con elementos progresistas de la burguesía” desarmó la lucha de clases: las huelgas y los consejos obreros fueron disueltos y suprimidos. El resultado fue una masacre de militantes y el establecimiento de una república islámica virulentamente antiobrera.
¿Por qué no puede haber una alianza entre la burguesía y la clase obrera? Porque los intereses de clase de la burguesía y de la clase obrera son diametralmente opuestos. La única forma en que la clase obrera puede defenderse es mediante una lucha de clases autónoma e independiente de todas las fuerzas que intenten desviarla o restringirla a objetivos capitalistas; la lucha de clases autónoma está en guerra con todas las fuerzas divisorias como los sindicatos, los partidos de izquierda, los frentes de liberación nacional o los movimientos religiosos.
La historia ha demostrado que la construcción del Estado no ofrece nada a la clase obrera. Los nuevos Estados sólo ofrecen a una nueva facción de la clase dominante la oportunidad de explotarnos en lugar de a los antiguos, pero nuestros intereses se oponen a todos los gobiernos.
Arafat y Sharon están del mismo lado: Contra la clase obrera
Dentro de los confines geográficos de la Palestina histórica, existe una fuerte tradición de lucha de clases que entró en una fase combativa en diciembre de 1987 con una huelga general salvaje. Las tiendas, las calles y los lugares de trabajo de los territorios ocupados quedaron desiertos y 120.000 trabajadores no acudieron a sus puestos de trabajo en Israel. Fue la primera huelga general desde 1936. La burguesía palestina e israelí quedaron estupefactas.
La huelga general de 1936 fue la culminación de tres años de intensa lucha de clases contra los terratenientes: británicos, sionistas y palestinos. Los puertos y la refinería de petróleo de Haifa quedaron paralizados durante seis meses. La burguesía mundial se alarmó: el Estado británico envió 30.000 soldados para aplastar la lucha. Armó y organizó a los colonos sionistas locales y juntos se dedicaron a aterrorizar a la clase obrera hasta someterla. Mientras tanto, los sionistas organizaron a los obreros judíos para romper las huelgas. La burguesía árabe local de Jordania e Irak hizo un llamamiento a la clase obrera para que se rindiera. Cuando no lo hicieron, la lucha fue finalmente reprimida con la ejecución de 5.000 huelguistas y la detención de 6.000 por un esfuerzo combinado de los ejércitos británico, árabe y sionista.
Hoy la clase obrera palestina se enfrenta de nuevo a una burguesía mundial unida en su oposición a la intifada. Las estrategias de la burguesía han sido dos: desviar la lucha y reprimirla.
La burguesía palestina ha intentado asumir el liderazgo de la intifada desviándola hacia el nacionalismo o el fundamentalismo islámico y confinándola a los “territorios ocupados”, incluso a veces a los campos de refugiados. Siempre ha defendido sus propios intereses, intentando restringir el número de días de huelga para proteger la infraestructura capitalista que espera heredar.1
El objetivo de la burguesía palestina es presentar la Intifada como un movimiento de liberación nacional. La prensa burguesa ha obligado a todo el mundo. La burguesía palestina necesita un Estado; necesita la intifada mientras le proporcione suficientes cadáveres para mantener esa posibilidad en la agenda de la ONU. Tiene su propia policía, sus propias bandas de terror, sus propios campos de prisioneros; sólo necesita el reconocimiento oficial de la familia burguesa internacional: la ONU.
La burguesía israelí y sus fuerzas armadas se llevan la peor parte de la Intifada. Su respuesta ha sido adoptar técnicas de represión fascistas: castigo colectivo, toque de queda, demolición de casas, profanación de tierras de cultivo, cierre forzoso de escuelas y hospitales y encarcelamiento masivo, muchos en campos de concentración en el desierto del Néguev (por ejemplo Ansar, apodado “el campo de la muerte lenta” por los internos). En las calles, a los trabajadores desarmados – hombres y mujeres, jóvenes y ancianos – se les dispara con balas de goma. Se disparan gases lacrimógenos contra hogares, escuelas y hospitales. Igualmente, en su intento de disfrazar la naturaleza de la intifada, la burguesía palestina ha enviado a innumerables ilusos a misiones suicidas con bombas. Miles de personas han muerto.
La burguesía jordana también se alarmó por la intifada. Pocas semanas después de que comenzara, el rey Hussein se reunió en secreto con dirigentes israelíes y exigió que fuera aplastada inmediatamente. A Hussein le preocupaba que la intifada se extendiera a la orilla oriental del río Jordán, donde la clase trabajadora vive en una pobreza generalizada similar a la de sus hermanos y hermanas de la orilla occidental.
La reacción del rey Hussein es típica de la burguesía de todo el mundo árabe. El apoyo a la Intifada entre la clase obrera árabe ha obligado a la clase dirigente árabe a manifestar públicamente su apoyo. Los jefes de Estado árabes han donado millones para “ayudar a dirigir la Intifada”. En realidad, este dinero ha sido despilfarrado por la OLP, comprando limusinas y consulados tipo embajada en las capitales del mundo; y gran parte se ha canalizado hacia los “territorios ocupados” en un intento de comprar la militancia de la clase obrera. Esta política ha fracasado por dos razones: en primer lugar, por la corrupción personal de los funcionarios respaldados por la OLP y, en segundo lugar, porque gran parte del dinero se ha agotado desde la caída en desgracia de la OLP tras la Guerra del Golfo. La burguesía palestina pide dinero a gritos y advierte a los países árabes de que deben “suscribir un programa de ayuda económica destinado a aliviar las condiciones en Cisjordania… Esto reduciría las posibilidades de una mayor radicalización infecciosa del pensamiento popular, que amenaza la estabilidad de todo Oriente Próximo”.2
La burguesía árabe ha intentado canalizar el apoyo popular a la intifada hacia el odio a sus homólogos israelíes. Sin embargo, esta política también ha fracasado. En varias ocasiones, la Intifada ha salido de sus confines geográficos. En Jordania, en 1988, durante los disturbios, manifestaciones y huelgas contra las medidas de austeridad, los trabajadores adoptaron los métodos de sus camaradas palestinos, utilizando hondas y envolviéndose la cara con keffiya.
Del mismo modo, en Argelia, el sultán Ben Jahid aplastó su propia “intifada” en noviembre de 1988, justo a tiempo para acoger el Consejo Nacional Palestino y bañar su manchado régimen en retórica “revolucionaria y antiimperialista”.
Si la burguesía israelí cede territorio será porque quiere librarse de una clase obrera militante incontrolable. Por la misma razón el rey Hussein de Jordania ha renunciado a sus pretensiones sobre Cisjordania.
Sea cual sea la facción (o facciones) burguesa que herede los territorios, la primera tarea será la destrucción de la clase obrera autónoma. Será necesaria una fuerte represión brutal y la rápida asimilación de la clase obrera palestina al mercado mundial...
Fuente en inglés: https://libcom.org/article/
VENEZUELA:
¡Ni un solo hombre, ni una gota de sangre
proletaria por el Esequibo!
En estas últimas semanas, en Venezuela, se ha desatado un vendaval de furia chovinista, tomando como punto de apoyo un viejo litigio para dirimir sobre a quién pertenece la zona del río Esequibo, al punto de que los dirigentes chavistas denuncian a sus oponentes internos – los pocos que se oponen frontalmente a una agresión guerrera contra la población guyanesa – como criminales "traidores a la patria". Todo, o casi todo, el arco político-electoral, incluyendo a la principal dirigente opositora, Machado, se conformaron en una unión nacional junto a los dirigentes chavistas, una plataforma interclasista, promovida por Chávez en vida, la tan anhelada "Santa Alianza". Todos obedecieron de manera unánime al llamado a defender el país que hacían Maduro, Cabello, Rodriguez, etc.
Caracas afirma ser víctima de una usurpación territorial de hace más de dos siglos, mientras que hoy en día es Georgetown el centro de todas sus provocaciones y agresiones. ¡Para aumentar la tensión, Rodriguez, presidente de la Asamblea Nacional de Venezuela, acusa a la pequeña Guyana de agresión contra Venezuela! El colmo de las provocaciones llegó a su punto más agudo con el llamado a la población venezolana a un belicoso referéndum (mediante un cuestionario archí-sesgado) para reivindicar la anexión del territorio en disputa, por parte del gobierno venezolano, al punto de provocar la reacción del Primer Tribunal de la ONU que ordenó (sic) a Caracas a “no seguir empeorando” la disputa sobre el territorio del Esequibo.
Los primeros resultados del referéndum dan evidentemente la victoria al "si" con diez millones de votos muy discutidos. Curioso que a este evento los guyaneses habitantes de la zona en disputa, no hayan sido invitados, siendo de ellos de quien se habla... Otro objetivo del referéndum sería el de prever y calmar las tensiones sociales dentro de Venezuela, que por ahora son de baja intensidad.
Por lo tanto, la única cosa que podía explicar esta escalada de agresiones, es la crisis económica que sigue existiendo en Venezuela a pesar de la reducción de la presión económica que ejerce el gobierno Biden, y el súbito hallazgo y explotación de petróleo y minerales en la zona del Esequibo en litigio, lo que ha despertado gran interés de Caracas (1). Hacía tiempo que el tema sobre el Esequibo no salía a relucir, quizá desde los años 80 del siglo pasado. Hasta entonces, Caracas le había prestado un tibio interés en la discusión y resolución de esta querella colonial (2).
Cualquiera que sea el resultado de esta disputa, para las masas proletarizadas de la zona, y a cada lado de la frontera, su suerte no cambiará. Y por mucho que los dirigentes chavistas hagan palanca del sentimiento nacionalista, esto no calmará sino momentáneamente la vida miserable que soporta el proletariado de ambos países. Muy inocente será aquel proletario que piensa que no importan los sacrificios, con tal de ganarle la pelea al "imperio".
¡No a la unidad nacional para anexar parte de Guyana!
¡Nuestro primer enemigo no es el imperialismo estadounidense o el imperialismo inglés, es el capitalismo venezolano que hunde a los proletarios en la miseria y obliga a millones a huir de la "patria" de la burguesía para vivir!
La única guerra deseable y necesaria no es la guerra imperialista para apoderarse del petróleo y las materias primas de Guyana, sino la guerra de clase para derrocar a la burguesía, destruir su Estado y establecer la dictadura del proletariado.
¡Los proletarios no tienen patria, sólo tienen sus cadenas que perder y un mundo que ganar!
Partido Comunista Internacional, 3 de Enero de 2024
www.pcint.org
________________
(1) Guyana es un pequeño país, cuyas 2/3 partes de su territorio son reclamados por Venezuela y en los cuales abundan recursos naturales muy necesarios para los productos industriales y tecnológicos actuales. En 2015, se descubrieron importantes yacimientos de petróleo y gas, pero también coltán, litio, oro, diamante, uranio, etc. que desde entonces explota la República Cooperativa de Guyana, creando en la zona, desde hace 3 años, un verdadero boom económico, aumentando considerablemente el PIB del pequeño país, proporcional a los apetitos de Caracas, hambrienta de divisas evidentemente.
(2) En aquella época (siglo XVI - XVII), Venezuela no existía sino como Capitanía General de Venezuela a las órdenes del imperio español. Las grandes guerras independentistas en América, debilitaron el control ejercido por España, lo que permite al Reino Unido entrar en liza y apoderarse de grandes territorios como el Esequibo en cuestión. Al fin y al cabo, Caracas no reclama sino un territorio arrebatado a España para la época. ¿Sería capaz España, hoy en día, de reclamar el Esequibo a Inglaterra, para luego entregárselo a Venezuela? En fin, todo un mar de alternativas, que harán al menos sonreír unas más que otras.
El único camino es la lucha de clase.
El próximo 20 de noviembre las principales organizaciones políticas y sindicales de la izquierda argentina han convocado una gran manifestación en la plaza de Mayo de la capital del país, Buenos Aires, para protestar por la aprobación del primer paquete de medidas del llamado « plan motosierra » del recién elegido gobierno de Milei, Caputo y Bullrich. La movilización, que integra tanto a diferentes corrientes sindicales nacionales, enucleadas en torno a CGT, como a las mayores asambleas piqueteras y a los partidos que conforman la coalición Frente de Izquierda (PTS, Partido Obrero, etc.), tiene como objetivo paralizar la ciudad durante todo el día y dar una muestra de la capacidad de la oposición parlamentaria y del mundo sindical de oponerse tanto a las medidas que se acaban de aprobar como a las que, sin duda, vendrán en un futuro inmediato.
El triunfo electoral de Milei se ha presentado, dentro y fuera del país, como la victoria de una corriente anti-stablishment de derechas, como si una fuerza subterránea de descontento plebeyo, anti-izquierdista y anti-estatista hubiese emergido súbitamente para « poner en orden » el país y hacer volver a la Argentina al puesto de primera categoría en la jerarquía mundial que, según Milei, un día tuvo. Para ello y ya desde el momento en que el ahora presidente era un diputado de la oposición al gobierno de Alberto Fernández, se ha enarbolado un programa de reformas económicas drásticas encaminadas al control de la inflación, la dolarización del país e, incluso, la supresión del Banco Central, todo ello envuelto en violentas consignas contra « la casta », el peronismo y también los sindicatos y la izquierda en general.
Pero en realidad el gobierno de Milei no tiene absolutamente nada de novedoso. De hecho ni siquiera puede ser considerado « el gobierno de Milei », porque no es otra cosa que una reagrupación detrás de la bandera de este histriónico personaje, de la vieja derecha encabezada por Macri y sus socios. En la práctica, las medidas económicas tomadas con esta primera ley ómnibus, que afecta tanto a cuestiones monetarias como fiscales, no tiene absolutamente nada de heterodoxa: donde iba a tener lugar una lucha contra la inflación que « no tocase al pueblo » (la frase es del propio Milei), hay medidas de devaluación salarial propiciadas por la devaluación del peso; donde se iba a bajar los impuestos, se han subido con el fin de facilitarles la tarea a los grandes exportadores; donde se iba a acabar con las prebendas de « la casta », tenemos una nacionalización parcial de la deuda privada empresarial. Y a todo ello le acompaña la supresión de los subsidios, como el del transporte del Gran Buenos Aires, o su reducción por efecto de la inflación.
Ninguna medida de las tomadas puede sorprender a nadie ni entenderse como una ruptura en el comportamiento típico de la burguesía y sus gestores políticos en los países que necesitan un ajuste económico. La única diferencia, y esto sí es algo a resaltar, es la contundencia con la que se quiere implantar las reformas. Todo el juego democrático, el show creado entorno a la figura de Milei, etc. busca lograr el apoyo (al menos temporal) de las clases pequeño burguesas que se van a ver afectadas por las medidas y a las que se dirige su retórica del ahorro, el sacrificio, etc. Con esto, con la movilización de tipo populista que pretende enganchar a las clases medias depauperadas por la crisis de los últimos años, se busca bloquear al proletariado y evitar cualquier tipo de respuesta hundiendo su cabeza en la marea ascendente de la movilización nacionalista. Este es el verdadero poder de la democracia, del respeto al interés superior de la patria y del propio juego electoral que actúa como palanca para movilizar a los estratos sociales más abiertamente reaccionarios para imponer lo que en última instancia son los intereses de la alta burguesía financiera y de la oligarquía agraria del país. Milei hará lo que Macri quiso y no pudo hacer, y lo hará todo lo rápida y violentamente posible porque su única baza es aprovechar la fuerza de la movilización democrática que ha logrado en torno a su persona.
La clase obrera argentina, una de las más numerosas del continente y, también, una de las que más se ha empobrecido en las últimas décadas, tiene tras de sí una larga historia de revueltas y movilizaciones. Desde el Cordobazo de 1969 hasta los motines de 2001, pasando por la durísima represión sufrida a manos de la dictadura militar. Y es precisamente porque su historia de lucha (en las décadas recientes pero también en épocas pasadas, cuando los barrios obreros de Buenos Aires vieron crecer la fuerza de un gran proletariado inmigrado italiano y español) es larga e intensa que las grandes corrientes de la izquierda burguesa, entre las cuales principalmente el peronismo en cualquiera de sus formas, y del sindicalismo de concertación, están tan desarrolladas y tienen esa influencia entre los proletarios: han sido las bazas de la burguesía nacional para contener, en la medida de lo posible, la lucha de clase.
Especialmente después de las revueltas de 2001, cuando apareció el movimiento piquetero, que expresaba la tendencia de los proletarios más pobres, de los desempleados y los trabajadores precarios, a luchar por sus propios medios contra la patronal y contra su Estado, se redobló la presión que las corrientes de la izquierda burguesa ejercían sobre los proletarios. Los gobiernos peronistas de la familia Kirchner (por lo demás una estructura mafiosa en toda regla) se subieron a la ola del « socialismo del siglo XXI » que partía de Venezuela y Bolivia para tratar de noquear a la clase trabajadora y hacerla abandonar el camino de la lucha clasista. La crisis económica de 2008-2013, que afectó duramente a un país que básicamente sobrevive de la exportación de materias primas y productos agrícolas, así como los desajustes posteriores en la estructura de la demanda internacional de productos como la soja, etc., dieron lugar a una situación económica que estructuralmente era imposible de solucionar y para la cual se aplicó todo tipo de recetas. Desde el estímulo a la demanda hasta los préstamos del FMI, ninguna fórmula ha dado resultado y la consecuencia es una inflación galopante y un aumento de la miseria entre la clase proletaria que no tiene parangón en los años recientes.
Es por esto que el proletariado argentino debe enfocar su rabia y su odio de clase, tanto al gobierno de Milei como a los partidos que le han precedido y a los sindicatos en los que se han apoyado. Debe romper con una tradición que no es de lucha, sino de colaboración con la burguesía, y que le ha traído a esta situación. Debe desterrar el mito de la patria, del interés superior del país que conforma la doctrina de todos los sindicatos y corrientes sindicales mayoritarios y que impide que la confrontación necesaria con la burguesía (con la patronal, con la verdadera casta política y empresarial, etc.) se plantee abiertamente. Debe romper, también, con las corrientes que pretenden que es desde el Parlamento desde donde se puede frenar la ofensiva burguesa, que la lucha electoral puede revertir la situación creada por los últimos gobiernos: son las urnas las que han creado toda la fuerza de que hoy dispone su enemigo de clase y así sucederá siempre porque el Parlamento es el órgano por excelencia de colaboración entre clases y por lo tanto de sumisión del proletariado a la burguesía.
La clase proletaria argentina tiene un largo camino de sufrimiento y miseria abriéndose ante ella. Si este camino le lleva a deshacerse de las ilusiones políticas y sindicales que le atan a la burguesía y sus aliados, si le lleva a reanudar la lucha de clase tanto sobre el terreno inmediato del enfrentamiento económico como en el más amplio de la lucha política por fines propios… entonces, bienvenido sea el reto que hoy le lanza la burguesía. Si la clase burguesa busca la guerra, el proletariado debe responder con la guerra, pero con la guerra de clase la única que puede darle alguna esperanza de victoria.
18 de diciembre de 2023
Partido Comunista Internacional
Il comunista - le prolétaire - el proletario - proletarian - programme communiste - el programa comunista - Communist Program - www.pcint.org -
[ABMB] Feria del Libro Anarquista Berlín-Kreuzberg 2024
/ Deutsch / English / Türkçe / Čeština / Français / Español / PDF /
Fuente: https://
Con gran placer anunciamos que una feria del libro anarquista tendrá lugar del 5 de septiembre al 8 de septiembre de 2024 en NewYorck en Bethanien 2 B, 10997 Berlin-Kreuzberg 36. Que sepamos, la última vez que se celebró algo así en Berlín fue en 2016, cuando tuvieron lugar las Tage der anarchistischen Ideen und Publikationen (Jornadas de Ideas y Publicaciones Anarquistas). No solo han pasado demasiados años desde entonces, sino que también es importante volver a organizar un evento regular en Berlín para difundir las ideas anarquistas y revolucionarias. Por lo tanto, la feria del libro no debe ser vista como algo efímero, sino como un evento continuo que debe tener lugar cada año. Desde principios de la década de 2010, las ferias del libro anarquista en toda Europa, desde la Península Ibérica hasta los Balcanes, han contribuido a un más que bienvenido renacimiento de las ideas y prácticas anarquistas. El resultado no ha sido sólo la conexión y la referencia entre compañeros de todo el planeta, sino también una internacionalización de los debates. Y esto es también lo que queremos conseguir con esta feria del libro.
Hay muchas razones para organizar ferias del libro anarquista en Berlín y en otros lugares para dar a los libros anarquistas, ergo a las ideas anarquistas, más espacio, pero ¿es eso exactamente lo que queremos? ¿Nos basta con poner algunas mesas de libros, hacer algunas lecturas sobre libros, pasar un poco el rato? No, no es suficiente, porque lo que queremos sobre todo es intensificar los debates que deben conducir a la práctica. Los libros y todos los productos escritos son, por tanto, vehículos importantes que pueden conectarnos a todos, pero los libros en sí no son nada, es el contenido que llevan lo que es útil, es la práctica lo que forma un verdadero movimiento. El contenido son todo tipo de temas y cuestiones, pero hay que debatirlos. El objetivo de este debate, de estas discusiones que tenemos que tener aquí y en todo el mundo, sólo tiene un objetivo, acabar con el mundo del capitalismo, hacerlo estallar. Esto se hace mediante la práctica de la insurrección, de la guerra de clases, de la guerra social, que conduce a una revolución social mundial. En otras palabras, el intenso debate entre anarquistas y todos los revolucionarios que pondrá un fin inmediato al Estado-nación, al capital, al patriarcado.
Además de la necesidad de intensificar los debates específicos, también nos concentraremos en algunos temas para la feria del libro.
– La postura ante la guerra (en Ucrania y en otros lugares).
– El debate sobre nacionalismo-nación-pueblo-
– La difusión de las ideas anarquistas y revolucionarias a través de los libros, la propaganda, la práctica, etc.
Se podría pensar que el movimiento anarquista ya ha llegado a una respuesta/posición coherente sobre muchos temas, pero como dice el dicho entre algunos anarquistas, no hay nada más radical que la realidad y esto se ha vuelto a expresar. Un dicho muy mal entendido, porque los supuestos anarquistas siguen del lado del estado-nación, que son algunos, al que supuestamente pretenden combatir. ¿De qué estamos hablando ahora? ¿Estamos hablando de Cataluña, del Kurdistán, de los Mapuches, de Palestina, de Ucrania o de tantos otros ejemplos pasados y presentes? ¿Estamos hablando de participar en elecciones, de apoyar partidos, de proteger la democracia (ergo el Estado capitalista), de legitimar el monopolio de la violencia, o de todo ello a la vez? También podríamos ver esto en relación con el Covid 19, no sólo con qué „impotencia“ es capaz de caer un movimiento anarquista, sino con qué ímpetu es capaz de legitimar el estado. Pero, ¿qué puede tener todo esto que ver con el anarquismo, o con un movimiento anarquista? Sencillamente, nada de nada.
Pero, ¿a dónde vamos con todo esto, qué tiene que ver con el eslogan antes mencionado y qué tiene que ver con esta feria del libro anarquista? Sencillamente, la realidad siempre alcanza a quienes no se dan cuenta de lo que hacen, lo que les lleva a defender posturas que en realidad no son las suyas. Lo vemos mejor en los ejemplos mencionados anteriormente. La realidad alcanza a todos aquellos que se creen increíblemente radicales cuando sólo han construido sus posiciones sobre idealismo y arena, y lo que resulta son posiciones y actitudes que sólo sirven al reformismo y a la contrarrevolución.
Esto nos lleva a la necesidad de debates que deben llevar a la práctica para resolver la confusión del momento actual.
Por lo tanto, el foco de la feria del libro también debe estar centrado en las cuestiones de la guerra en general y las guerras específicas, presentes e históricas, y todo lo que es inherente al Estado-nación capitalista, por qué nuestra relación con él es sólo la de una enemistad irreconciliable. Así que no sólo la agitación, la propaganda, sino las posiciones de fondo son de inmensa importancia y necesidad. ¿Qué significa para el movimiento anarquista, o qué dice de él, que personas que se llaman a sí mismas anarquistas tomen parte en guerras interburguesas entre las diversas facciones del capitalismo? ¿Sigue siendo esto anarquismo o revolucionario? ¿Y qué opciones tenemos para seguir siendo capaces de actuar revolucionariamente en las guerras? Y ciertamente mil preguntas más que han jugado y siguen jugando un papel en este contexto.
Por lo tanto, para discutir estas cuestiones y muchas otras, invitamos a todos aquellos que sientan la necesidad de abordar estas cuestiones a la Feria del Libro Anarquista del 5 de septiembre al 8 de septiembre de 2024 en Berlín-Kreuzberg.
El carácter de la feria del libro debe ser también internacional e internacionalista y la convocatoria debe publicarse en todos los idiomas posibles, porque la conexión entre los anarquistas y todos los revolucionarios debe fortalecerse.
Si quieres organizar una paradita o iniciar un debate, ponte en contacto aquí: abmb@riseup.net, más información en anarchistischebuechermesse.
¡Agitación, insurrección, anarquía!
Criminalización de la pobreza
en el Chile actual: LA MUERTE
DE MAXI Y TOMÁS
Victoria Aldunate Morales,
Tierra y Territorio
El 20 de julio de este año, Tomás y Maximiliano fueron asesinados por el arma particular marca Sig Sauer calibre 9MM de un carabinero. Los adolescentes iban juntos por el sector del paso nivel de calle Balmaceda a la altura de Manuel Rodríguez (Santiago).
Fue –aproximadamente- entre la 1:30 y la 1:50 de la madrugada.
Maximiliano Rodríguez Rozas, de solo 18 años, al otro día comenzaba un nuevo trabajo. Se había cortado el pelo y había terminado su tratamiento por consumo de drogas en Tali Takum. Asistía al preuniversitario “Yoshua Osorio” y su madre había pagado la PAES para el acceso de él a la Universidad.
Ese día el joven estuvo desde temprano reparando las goteras del techo y en la tarde cuidando a su hermano menor, que era lo que hacía cuando su madre salía a trabajar.
Tomás Pérez Villegas tenía 16 años, estaba en el primer año de Enseñanza Media en el Liceo José Manuel Balmaceda de Independencia, y al otro día iba a ingresar a un centro de tratamiento por consumo problemático de drogas. Lo habían derivado desde la Fundación Vida Compartida (programa PEC Morense). Su madre, sus educadores y el mismo Tomás, solicitaban ese tratamiento desde hacía años.
Carmen Rozas y Cristina Villegas son, respectivamente, madres de Maxi y Tomás. También son vecinas de la población Juan Antonio Ríos en la comuna de Independencia. Colocaron juntas una querella por el homicidio de sus hijos, pero no solo no han obtenido respuestas institucionales, sino que, sin investigar previamente, el Ministerio Público ha categorizado a las víctimas como “imputados”. Esto, en base al único relato que el Estado de Chile cree legítimo: el del carabinero que disparó.
También la prensa, que responde a líneas editoriales oficialistas y de oposición, ha criminalizado la pobreza de la niñez y la adolescencia, y en este caso Emol.cl, esa misma mañana publicó que el teniente de Carabineros se había defendido de “un asalto”.
Maximiliano
Carmen, mamá de Maximiliano, es trabajadora de casa particular, organiza un comedor popular en su población, y con su hija Karina son parte del grupo de autoras del libro “Tramar y Sanar los cuidados comunitarios” [1].
Ambas se organizan en colectivas de mujeres y organizaciones sociales territoriales.
Carmen relata: “Esa noche tuve una corazonada. Mi hijo murió a la 1:40, y a esa misma hora sentí que le había pasado algo muy malo. Ese día yo había vuelto a las 9 de la noche y me dijo que iba a salir un rato. ‘Voy y vuelvo’, dijo.
Llevaba harto tiempo volviendo temprano. A los 16 años, lo habían detenido por consumo y fue a rehabilitación. Le costó un tiempo darse cuenta de que estaba fallando, pero cuando entendió dejó de llegar tarde, sin embargo, esa noche pasaron las horas y nada. A las 5 de la mañana escuché las noticias y dijeron que un paco había matado a dos menores en el puente Balmaceda”.
“Tu hijo se lo buscó”
En el velorio de Maximiliano, las personas presentes debieron tirarse al suelo para protegerse de bombas lacrimógenas, agua y balines. Carmen oyó como un carabinero le decía a otro: “¡Dale al cajón!”.
Matilde Alvear, es una de las abogadas de la Defensa Jurídica de MAR que apoya la querella de las madres de las víctimas. El día del velorio de Maximiliano, la abogada y otro abogado de MAR, Nicolás Toro, asistieron a dar sus condolencias.
La abogada relata: “Ha sido de las situaciones más fuertes que he vivido en violencia policial. Había familiares de avanzada edad y niños. Nos encerraron, nos tiraron lacrimógenas y mojaron el ataúd. Cuando llegamos había carabineros en las dos esquinas de la casa, preguntamos y dijeron que era ‘un funeral narco’. Eso es muy discriminatorio y a la vez peligroso para personas que vivimos en poblaciones”.
Carmen relata que fue a hablar con los carabineros pues le pareció que su actuar estaba siendo “desmedido”. Sin embargo, dice: “se mofaron de mí. Uno me exigió mi número de teléfono y luego me llamaba para que le diera el horario del funeral”. Al otro día interrumpieron el cortejo y tiraron gas pimienta, “iban personas de organizaciones, de la Red por el Trabajo Organizado con su logo, había personas discapacitadas… nada les importó. No nos dejaron hacer las paradas. Llegando al cementerio tenían guanacos. Solo pude pasar yo, ni a mi hija la dejaron pasar. No dejaron entrar ningún vehículo al cementerio, solo la carroza. Llamé al paco y le pregunté por qué nos estaban haciendo esto y me dijo: ¡Tu hijo se lo buscó!”.
Tomás
Fue un niño “institucionalizado” a causa de la violencia intrafamiliar que sufrió su madre. Estaba registrado en el programa PIE, vinculado al Cesfam y acompañado por la fundación Vida Compartida.
Cristina Villegas, su madre, es trabajadora de aseo de la Corporación de Deportes de la Municipalidad de Independencia, estudia la carrera de Técnico en Trabajo Social, vive de allegada con la familia de una amiga, y ahora está con licencia. Tras la muerte de su hijo tuvo una parálisis facial.
Relata: “Nuestro plan con Tomas y otro de mis hijos menores, Martin, era irnos a vivir otra vez juntos e independientes. No alcanzamos. Y aunque no he hecho nada malo, me siento asustada por el hostigamiento que les hacen los carabineros de la población a mis demás hijos y sus amigos. Los fiscalizan en la calle y les dicen: ¿Queris que te pase lo mismo que al Tomás?”.
¿Por qué matar?
Para Cristina “el carabinero pudo haber disparado a los pies, pero fue a matar. Mi hijo falleció debajo del puente, su data de muerte es a la 1:40, pero el carabinero estaba haciendo la denuncia a la 1:30. Yo creo que él podría haberlos salvado porque a media cuadra de donde murió mi Tomás, hay un Hospital, el del trauma (Traumatológico de calle San Martín) pudo haber sido llevado a urgencias.
Nada me cuadra. He visto muchas veces videos que mostraron en la prensa y no calzan. Hay uno en que se ve a dos personas que por lado y lado, llevan de ambos brazos a un joven que parece ser Maxi, luego se ve que lo dejan en una esquina, pero entre una toma y la otra, ha pasado más de media hora. Las cámaras son de distinta resolución y lo más curioso son los horarios… Yo caminé por ahí, tomé el tiempo, no coincide… Necesito saber la verdad. Esto me enferma”, concluye.
La abogada Matilde Alvear explica: “El relato del carabinero se tomó como el oficial, pero no se ha corroborado de ninguna manera que sea verídico. Hay fotos del sitio del suceso en la carpeta investigativa donde se ve a los chicos muertos y abajo aparece: “sujeto autor de robo”. O sea, los imputan sin diligencias previas. No hay cámaras en el punto en que ellos se encontraron con el carabinero, no hay testigos. No hay autopsia de Maximiliano, solo autopsia de Tomás, pero es muy básica: no se dice la trayectoria de los proyectiles, y no es lo mismo que le hayan disparado de frente o de espalda. Solo dice “causa de muerte: ‘herida torácica por bala’. Sin embargo, lo mínimo es tener esos elementos para hacer una afirmación que impute a las víctimas. Junto con eso, al inicio nos costó mucho dar con la causa, no aparecía online y eso es extraño”.
¿Cómo se decide que un funeral sería “narco”?
La abogada responde: “No hay nada legal o reglamentado al respecto. Es algo que se les ocurre a ellos, y que ha sido alimentado por los medios de comunicación. Colocarle “narco” a ciertas situaciones o incluso a ciertas luchas, es un apelativo para desprestigiar a movimientos o personas, y a la vez darles legitimidad a las policías”.
Le preguntamos también si la Ley Naim-Retamal recrudeció la estigmatización a la pobreza. Expresa que “antes las policías ya operaban de manera clasista, pero la ley viene a otorgarle un marco legal a la discriminación por pobreza”.
Cristina Villegas, madre de Tomás, se pregunta “si ahora ¿cada vez que haya un carabinero implicado, nos dirán que nuestros funerales son de ‘alto riesgo’?”.
Carmen denuncia que no pudo abrazar a su hijo muerto: “Solo reconocerlo a través de un vidrio en el Servicio Médico Legal”. No le permitieron vestirlo “y luego me lo entregaron en el cajón, pude darle un beso en la cara y lo sellaron”.
Tal parece que la política de seguridad desplegada por el gobierno actual ha fortalecido a su oposición política y a la misma policía que -según Amnistía Internacional- “disparó hacia zonas de alta letalidad como la cabeza y el tórax y lanzó gas lacrimógeno de manera desproporcionada” a las personas en el “estallido” de 2019. Un estallido que también fue de pobres. ¿Qué ha cambiado para nosotras, y para la niñez y la adolescencia de las comunidades que habitamos? Sólo ha ganado terreno el estigma de la pobreza.
______________
NOTAS:
[1] Narrativas de vecinas y vecinos de la población Juan Antonio Ríos en el Chile neoliberal, compiladoras y editoras María Sol Anigstein Vidal, Leonor Benítez Aldunate, Loreto Watkins Montenegro, ed.Facultad de Ciencias Sociales de la U. de Chile, Santiago 2023.
[2] Movimiento Antirrepresivo que post estallido del Comité por la Defensa de los Derechos del Pueblo, ampliándose a una defensa no solo jurídica, si no interdisciplinaria.
[3] AMR 22/3133/2020 ● OCTUBRE 2020 amnesty.org AMNISTÍA INTERNACIONAL OJOS SOBRE CHILE: VIOLENCIA POLICIAL Y RESPONSABILIDAD DE MANDO DURANTE EL ESTALLIDO SOCIAL.
¡Basta de genocidio en Gaza! ¡Apoyo a la resistencia palestina! ¡A profundizar la movilización de los pueblos del mundo!
En este momento Israel está ejecutando impunemente y con el respaldo incondicional del imperialismo norteamericano y de la Unión Europea, un genocidio brutal contra el pueblo palestino concentrado en Gaza, la cárcel a cielo abierto más grande del mundo. Al momento de escribir esta declaración ya habían sido asesinadas 8.525 personas de las cuales 3.542 son niños y niñas y 2.187 mujeres, es decir que un 68% de los asesinados son menores y mujeres, 21.500 heridos. “Gaza se ha convertido en un cementerio para miles de niños y en un infierno para todos los demás”, dijo el representante de Unicef, James Elder. Estarían muriendo 420 niños diariamente y habrían 940 desaparecidos.
Estos números aumentan constantemente con la intensificación de los bombardeos y el ingreso por tierra del ejército sionista a la franja. Mientras que en Cisjordania ocupada, el ejército israelí ha asesinado a 180 palestinos desde el pasado 7 de octubre. El Gobierno sionista ha ordenado intensificar la represión en Cisjordania tras la huelga general masiva de este miércoles 1 de noviembre, para exigir el cese inmediato de la masacre en Gaza.
Son escalofriantes y conmovedoras las imágenes de padres devastados por la pérdida de toda su familia; niños rescatados de los escombros, otros que perdieron a toda su familia; cadáveres calcinados y desmembrados producto de la intensidad de los bombardeos.
Más de 2 millones de habitantes de la franja están siendo bombardeados por cielo, mar y aire. Violando todas las leyes internacionales, Israel cortó el suministro de agua, electricidad, combustible y alimentos, sometiendo al pueblo gazatí a un suplicio inimaginable. Incluso bombardeó el paso fronterizo de Rafah con Egipto, por donde a duras penas han ingresado 94 camiones con comida e insumos médicos desde el 7 de octubre, cuando antes entraban a la franja de Gaza unos 100 camiones diarios con ayuda humanitaria.
Por otra parte, desde la noche del pasado viernes y durante la madrugada del sábado, Israel llevó a cabo los bombardeos más intensos desde que dio inicio a la operación “Espadas de Hierro”, los cuales fueron el preludio de una invasión terrestre a gran escala por el norte de Gaza. Previamente Israel había cortado las comunicaciones telefónicas y de internet, aislando a la franja del mundo exterior.
Después de cuatro intentos fallidos, el pasado viernes la ONU con el voto de 120 países, salió de la inacción que la caracteriza, y aprobó el alto el fuego para permitir el ingreso de ayuda humanitaria a Gaza, así como para exigirle a Israel que anule su orden de evacuar el norte de la franja, y el traslado de la población al sur. No obstante, Estados Unidos vetó la decisión adoptada. Esta resolución tardía de la ONU fue catalogada como “día de infamia” por parte del embajador sionista en las Naciones Unidas, Gilad Erdan.
Días antes, el secretario general de la ONU, Antonio Guterres, en una reunión del consejo de seguridad tuvo que reconocer que “el ataque de Hamás no surgió de la nada”, y que era el resultado de décadas de ocupación, del robo de las tierras de los palestinos, del desplazamiento forzoso y la violencia ejercida por Israel. Ante lo cual el ministro de Relaciones Exteriores israelí, Eli Cohen, así como el embajador ante la ONU, Gilad Erdan, reaccionaron airadamente y exigieron la renuncia del secretario general.
El director de la Oficina de Nueva York del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Craig Mokhiber renunció a su cargo en protesta por la incapacidad de la organización de frenar el genocidio en Gaza.
Las contradicciones en el seno de la ONU reflejan la gran crisis que se produce al interior de las instituciones del capitalismo-imperialista mundial, las cuales se agudizan en la medida que se muestran en los medios de comunicación y en las redes sociales la salvaje matanza que ejecuta el ejército sionista en Gaza, lo que a su vez está incentivando las protestas en todo el mundo. Masivas movilizaciones en Turquía y en todos los países árabes, como Jordania, Egipto, Yemen. En las principales ciudades europeas. Miles se han manifestado en Londres, Madrid, Barcelona, Roma, incluso en Alemania y Francia, países en los que miles de personas desafían la prohibición de manifestarse a favor de los palestinos. Grandes movilizaciones en Canadá y Estados Unidos. En New York, más de 200 judíos antisionistas tomaron la emblemática estación central exigiendo el alto al fuego y con la consigna “no en nuestro nombre”. Previamente en Washington se realizó una protesta similar en la cual más de 3OO judíos tomaron oficinas del capitolio. Ambas protestas fueron convocadas por Jewish Voice for Peace, la más grande organización de judíos no sionistas de Estados Unidos. En Tel Aviv las protestas son diarias. Familiares de los rehenes en poder de Hamás, cuestionan duramente al gobierno de Netanyahu, lo responsabilizan de la situación y exigen el retorno de los rehenes. Incluso en Jerusalén se han movilizado judíos ortodoxos que se oponen al sionismo. Expresiones de la crisis que se desarrolla en las instituciones del capitalismo mundial son las declaraciones de Philippe Lazzarini, director de la Agencia de la ONU para los Refugiados Palestinos, (UNRWA), quien acusó a Israel de aplicar un “castigo colectivo” contra los palestinos. Otras organizaciones de derechos humanos como Amnistía Internacional, el Consejo Noruego de Refugiados, Human Rights Watch y Médicos Sin Fronteras han denunciado que Israel comete crímenes de guerra.
Cada vez queda más en evidencia que Israel está llevando adelante un genocidio con intenciones de profundizar la limpieza étnica que ejecuta desde hace 75 años. Está avanzando en una nueva Nakba (catástrofe), como conocen los palestinos la matanza y desplazamiento de casi un millón de personas de sus tierras en 1947-48, previo al establecimiento del Estado de Israel.
Desde la Unidad Internacional de Trabajadoras y Trabajadores-Cuarta Internacional (UIT-CI) decimos: ¡Alto a los bombardeos criminales a Gaza!
¡Basta de cerco genocida! Damos nuestro respaldo a la resistencia palestina pero sin darle apoyo político a Hamás, quien hoy encabeza la lucha contra el ocupante sionista, pero con quien tenemos grandes diferencias políticas en la medida que es una organización burguesa-islámica, procapitalista, que quiere reemplazar el estado de apartheid sionista por un estado teocrático islámico.
La UIT-CI lucha por un estado único palestino, laico, no racista y democrático, en el territorio histórico de Palestina, a donde puedan regresar los refugiados a sus tierras, y convivan musulmanes, judíos, cristianos y otras religiones, o no religiosos. Asimismo denunciamos la traición de la Autoridad Nacional Palestina, dirigida por Al Fatah-OLP y Mahmoud Abbas, que ejerce labores de policía y control sobre los palestinos en Cisjordania ocupada, en acuerdo con Israel.
Para derrotar la agresión sionista apoyada por el imperialismo, hay que seguir profundizando la movilización de los pueblos del mundo. Y en esa tarea pone toda su energía la UIT-CI, en los países donde tenemos presencia. Exigiendo a todos los gobiernos ruptura de relaciones diplomáticas, económicas, comerciales y culturales con Israel. Ya el gobierno boliviano rompió relaciones con la entidad sionista; el gobierno chileno y el de Colombia llamaron a consultas a sus embajadores, ¡los pueblos de ambos países deben exigir que rompan relaciones! Que cese el envío de armas y ayuda financiera de Estados Unidos a la entidad sionista. Hay que seguir el ejemplo de los sindicatos de Bélgica que bloquearán el envío de armamento a Israel; que se retire la flota norteamericana del medio oriente.
¡Alto ya a los bombardeos criminales a Gaza! ¡Basta de cerco genocida!
¡Ruptura de relaciones con Israel!
¡Liberación de las y los presos palestinos!
¡Fuera el ejército sionista de la franja de Gaza
¡Todo el apoyo a la resistencia palestina!
1 de noviembre de 2023 - Unidad Internacional de las Trabajadoras y Trabajadores – Cuarta Internacional (UIT-CI)



